Dos jóvenes latinas murieron al quemarse edificio que estaban visitando en Nueva York
Dos adolescentes latinas que no se conocían entre sí fueron las únicas víctimas mortales de un edificio que se quemó en NYC y donde ninguna de ella residía
Unidad bomberil FDNY. Crédito: Andrés Correa Guatarasma | Cortesía
Nakayla Moreno y Michelle González, adolescentes que no se conocían entre sí, perdieron la vida al quedar atrapadas en un incendio de rápida propagación en un edificio de apartamentos en El Bronx (NYC) que ambas estaban visitando.
Ambas han sido identificadas como las únicas víctimas mortales de la tragedia sucedida en el edificio 660 East 187th St en el barrio Belmont alrededor de la 1:30 p.m. del 21 de abril. Se hubiesen salvado si los vecinos hubieran cerrado sus puertas para evitar que el fuego se propagara, señalaron funcionarios del FDNY. Once personas, incluidos cinco bomberos, resultaron heridas, pero sobrevivieron.
Moreno, de 19 años, estaba en el apartamento de su novio; y González, de 17 años, visitaba a un amigo que residía allí, detalló Daily News. La familia de Nakayla pasó una semana sumida en una angustiosa incertidumbre, ya que fue hallada en la escalera del edificio de cinco pisos, pero su cuerpo estaba tan gravemente calcinado que resultaba irreconocible. Finalmente, los restos fueron identificados mediante registros dentales, confirmó su familia.
“Tuvimos que esperar para obtener los registros dentales del último lugar donde se le había realizado algún tratamiento odontológico. Y, por fin, ayer se confirmó que el cuerpo que tenían en su poder era, en efecto, el de Nakayla”, declaró su tía, Tiara Sessoms. “La familia está desolada. Están destrozados. No dejan de preguntarse cómo ha podido ocurrir algo así”.
Mientras, organizan el funeral sin poderla ver. “No sé cuán graves fueron los daños, pero sé que no le permitirán ver el cuerpo” a su madre, comentó la tía. “Es una imagen que no quieren que la madre tenga grabada en la mente”.
Nakayla había salido de la casa familiar en Ravenswood (Queens) el día anterior al incendio para visitar a su novio. Al principio su familia no le dio mayor importancia al hecho de que dejara de responder a sus mensajes de texto.
Cuando la inquietud comenzó a apoderarse de ellos, nadie en la familia de Nakayla tenía el número de teléfono del novio -a quien no habían conocido en persona-, por lo que su madre decidió acudir a su dirección en El Bronx. Al llegar, vio que la calle estaba acordonada y descubrió que el edificio donde él residía había quedado destruido.
“Gritaba, pidiendo información, pero nadie podía facilitarle dato alguno”, relató la tía. “El novio de Nakayla escuchó sus gritos, preguntó si ella era la madre de su novia y, acto seguido, la abrazó”, narró la tía.
El novio le contó a la madre de Nakayla que despertó a la joven después de que estallara el incendio en el 1er piso. Él intentó romper una ventana en su apartamento del 4o piso para que pudieran escapar, pero cuando miró hacia atrás ella ya no estaba por ninguna parte.
La familia de Nakayla espera que las autoridades investiguen si el edificio contaba con alarmas de incendio y rociadores, y si estos funcionaban correctamente. Su tía planea presionar al Concejo Municipal para que apruebe medidas destinadas a aumentar la seguridad en los edificios.
“No me detendré hasta conseguir justicia para mi sobrina», afirmó Sessoms. «Esto no terminará aquí. Esto no acabará con el funeral”. “Tenemos a dos adolescentes que han muerto”, añadió. “Si eso no grita a los cuatro vientos que necesitamos crear conciencia sobre la seguridad en los edificios aquí en Nueva York, no sé qué lo hará”.
Al igual que Nakayla, Michelle fue hallada sin vida en una escalera por los equipos de emergencia. La menor de 17 años había acudido al edificio para visitar a un joven que, según cree su familia, figuraba entre las primeras personas a las que se vio escapar de las llamas. “Espero que, tal vez, él haya intentado” salvarla, dijo Eslin Silva, cuñada de Michelle. “Suponemos que ella intentó encontrar su propia salida y perdió la vida en el intento”.
Tanto la familia de Michelle como la de Nakayla han creado campañas en GoFundMe para ayudar a cubrir los gastos funerarios. Funcionarios de FDNY afirman que la puerta del apartamento de la planta baja, donde se originó el fuego, así como la de la entrada principal del edificio, quedaron abiertas, lo que suministró oxígeno al fuego y permitió que se propagara rápidamente a los pisos superiores.
Esta semana, el lunes la periodista Yolaine Díaz y su madre perdieron la vida junto a otra persona en un incendio residencial en Inwood, Alto Manhattan (NYC).