Exigen rendición de cuentas al DHS tras redada en Chicago con 18 arrestos “ilegales”
Coalición de derechos civiles presentó quejas contra el DHS por un operativo en Chicago donde agentes federales irrumpieron de noche y detuvieron a familias
El 10 de octubre de 2025, se observan puertas tapiadas y trozos de madera en el interior del edificio ubicado en 7500 South Shore Drive en Chicago, que fue allanado por agentes federales el 30 de septiembre. Crédito: Erin Hooley | AP
Una coalición de organizaciones de derechos civiles exigió al Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS) rendir cuentas por una redada en Chicago en la que 18 personas, entre ellas familias enteras, habrían sido arrestadas “de manera ilegal” y maltratadas por agentes federales durante un operativo de estilo militar realizado el pasado otoño, en el marco de la denominada Operation Midway Blitz.
Las organizaciones presentaron este martes quejas administrativas bajo la Ley Federal de Reclamaciones por Agravios (FTCA, por sus siglas en inglés) en nombre de las 18 personas afectadas, a quienes acusan de haber sido detenidas sin órdenes judiciales, sometidas a uso excesivo de la fuerza y privadas de asistencia legal.
Las demandas van dirigidas contra el DHS y otras agencias federales que participaron en el operativo.
Las organizaciones firmantes —entre ellas el Mexican American Legal Defense and Educational Fund (MALDEF), la University of Chicago Immigrants’ Rights Clinic, el MacArthur Justice Center y el National Immigrant Justice Center— sostienen que las acciones buscan no solo reparación individual, sino también establecer responsabilidades institucionales para evitar nuevos operativos de este tipo contra comunidades de indocumentados.
De acuerdo con los documentos citados por las organizaciones, el 30 de septiembre de 2025, agentes federales desplegaron un operativo nocturno en un complejo residencial del barrio South Shore de Chicago con helicópteros Black Hawk, vehículos sin identificar y camiones de mudanza rentados.
Alrededor de 300 agentes irrumpieron en el edificio, entraron apartamento por apartamento, derribaron puertas y sacaron a personas —incluidos menores— a punta de pistola.
Las denuncias señalan que los residentes fueron mantenidos bajo custodia armada, golpeados con rifles o agredidos físicamente, y obligados a salir en ropa de dormir o con escasa vestimenta. También afirman que no se les informó el motivo de la detención ni se les mostraron órdenes judiciales, y que se les impidió comunicarse con abogados.
Condiciones “inhumanas”
Durante el operativo, más de 30 personas fueron detenidas y trasladadas posteriormente al centro de detención de ICE en Broadview, donde, según las organizaciones, enfrentaron condiciones inhumanas de confinamiento.
“Esta redada es una de las acciones más aborrecibles de Operation Midway Blitz”, señaló Susana Sandoval Vargas, consejera regional de MALDEF en el Medio Oeste, al denunciar lo que describió como una campaña militarizada contra comunidades racializadas.
Por su parte, Samuel White, abogado de la Clínica de Derechos de Inmigrantes de la Universidad de Chicago, afirmó que “personas desarmadas dormían en sus casas cuando fueron enfrentadas con un nivel de fuerza y crueldad impensable fuera de un campo de batalla”, subrayando que los afectados son “seres humanos con derechos legales”.
Desde el MacArthur Justice Center, Jonathan Manes calificó el operativo como “una pesadilla hecha realidad” y criticó que el gobierno utilice violaciones constitucionales “como propaganda”.
En tanto, Allena Martin, del National Immigrant Justice Center, señaló que el impacto del operativo continúa afectando a las víctimas: “El gobierno de Estados Unidos no tiene derecho a infligir este nivel de angustia emocional y daño a la propiedad y luego simplemente alejarse”.