Promesas, Promesas

Cuando Trump asumió el poder, la tasa de inflación era del 2.7%. Hoy es del 3.8%.

Precios de la gasolina enn Washington DC, el 12 de mayo de 2026.

Precios de la gasolina enn Washington DC, el 12 de mayo de 2026. Crédito: Javier Sierra | Cortesía

Qué razón tenía aquél que dijo que las palabras se las lleva el viento. Ya llevamos año y medio con una ventolera que arrasa con todas las promesas electorales que nos hicieron de prosperidad y paz sin precedentes, de que nos cansaríamos de tanto ganar.

Durante la campaña electoral de 2024, Donald Trump nos prometió, rodeado de sacos de harina, docenas de huevos y galones de leche, que él reduciría los precios de los alimentos “el primer día”, si era elegido presidente. También proclamó que reduciría los precios de la energía?gasolina y electricidad?en la mitad.

Ya es hora de echar cuentas. Cuando Trump asumió el poder, la tasa de inflación era del 2.7%. Hoy es del 3.8%. Desde entonces ,el precio del jugo de naranja ha subido un 22%, el de la carne molida un 18% y el del pan casi un 5%.

En 2024, un galón de gasolina costaba un promedio de $3. Hoy es $4.5. En California, donde vive el 30% de la comunidad latina, cuesta $6.16, y el diésel, $7.5. Las predicciones para finales de mayo son que el galón de gasolina nacionalmente llegará a los $5. Según analistas de la cadena MSNOW, la destrucción de 80 instalaciones petroleras debido a la actual Guerra en el Golfo Pérsico, impedirá durante años que el galón de gasolina regrese a los $3.

La presión inflacionaria se agrava aún más con los costos médicos. Según los Institutos Nacionales de Salud, con la negativa del Partido Republicano de extender los créditos fiscales de los seguros médicos, para 6.5 millones de latinos las cuotas de seguro aumentan en al menos $1,000 anuales y en el futuro, 4 millones perderán totalmente su cobertura médica.

Otro factor que juega un papel primordial en la carestía de la vida son los aranceles arbitrarios impuestos por Trump a una larga lista de países. Estos aranceles fuerzan a las empresas importadoras a encarecer productos de todo el mundo, pasando dichos costos al consumidor. Según el Joint Economic Committee, este año una familia promedio pagará más de $2,500 debido a los aranceles, un 43% más que en 2025, con un costo total anual de $330,000 millones.

Para Trump, estas penurias económicas se han traducido en uno de los niveles de aprobación presidencial más bajos de la historia. Una reciente encuesta reveló que solo el 34% de los votantes aprueba la gestión del presidente. El 77% le culpa de los altos precios de los combustibles. Y, entre latinos, sus niveles de aprobación son inferiores al 30%.

Las perspectivas para los latinos no son nada halagüeñas. El nivel de desempleo para nuestros trabajadores es del 5%?comparado con el 4.3% general?lo cual es resultado de unaalarmante eliminación de trabajos en los rubros de la economía que más benefician a los latinos, como construcción, manufactura y servicios médicos.

“Tras estas estadísticas, vemos a nuestras familias confrontar opciones diarias imposibles?privarse de una comida, gastar menos en el mercado, o trabajar en varios empleos para cubrir necesidades básicas” ,comentó Voto Latino sobre la actual situación. “La asequibilidad para los latinos no es solo una palabra, es una crisis en aumento que exige actuar con urgencia”.

Empecemos con el fin de la guerra contra Irán, eliminar los aranceles arbitrarios que empobrecen a los consumidores, reinstaurar los subsidios federales a los seguros médicos y establecer un impuesto a las petroleras que nadan en ganancias debido a la crisis.

Basta de promesas huecas.

Javier Sierra es comentarista sobre temas económicos, ambientales y de justicia social.

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