Defendimos el derecho a la ciudadanía, pero no por última vez
El decreto de la mayoría de la Corte no reconoció el clima virulentamente anti-inmigrante y anti-latino que motivó la orden ejecutiva del presidente.
La Corte Suprema decidió a favor de la ciudadanía por nacimiento para hijos de indocumentados. Crédito: José Luis Magana | AP
Cuando la Corte Suprema emitió su último fallo de la temporada, afirmando el principio sencillo y fundacional que si naces aquí eres ciudadana de este país, por fin pude dar un suspiro de alivio.
Pero cuando tuve más tiempo para asimilar la decisión, me sentí inquieta, incluso molesta. ¿Cómo puede ser que esta Corte tuviera frente sí el texto de la 14ta Enmienda de la Constitución, claro y sin ambigüedades, además de más de un siglo de precedentes jurídicos consolidados, y terminara votando 6 a 3 sobre si la orden ejecutiva del presidente violaba una ley del Congreso que afirma que los niños nacidos en los Estados Unidos son ciudadanos estadounidenses, y 5 a 4 sobre si la orden violaba la 14ta Enmienda?
La decisión de la Corte debió de ser unánime, o casi unánime. De hecho, la Corte nunca debió de haber tomado el caso. Millones de familias de inmigrantes por el momento pueden dejar a un lado el miedo de que sus bebés pudieran nacer apátridas. ¿Pero por cuánto tiempo será así?
El decreto de la mayoría de la Corte no reconoció el clima virulentamente anti-inmigrante y anti-latino que motivó la orden ejecutiva del presidente. Esto fue algo que señalamos en el escrito de amicus curiae (amigo de la corte) que sometimos en este caso de parte de varias organizaciones latinas. Esa animosidad tiene un paralelo con la hostilidad anti-china que llevó al gobierno a negarle la ciudadanía a Wong Kim Ark, un ciudadano nacido en los EU de padres chinos hace más de cien años.
Pero este fallo está a la par de muchos emitidos por esta Corte en solo un año. Esta corte ha dictaminado que las personas pueden ser detenidas y arrestadas en base a su aspecto o su habla, que las agencias de inmigración pueden bloquear físicamente a los inmigrantes buscando solicitar asilo, que los residentes permanentes no tienen el derecho de ser considerados inocentes hasta que se les compruebe culpables de un crimen, y que no hay ningún problema con eliminar la protección humanitaria de cientos de miles de personas con Estatus de Protección Temporal (TPS, por sus siglas en inglés). Esto, sin mencionar el terrible daño que ha causado a los derechos de los votantes negros y latinos a defender su acceso al voto.
La Jueza Ketanji Brown Jackson en su opinión concurrente que los principios de la 14ta Enmienda tenían como propósito definir la ciudadanía de forma expansiva, incluyendo a muchas categorías de personas que no habían antes sido amparadas bajo la Constitución. Ella dice que la 14ta Enmienda es anti-casta, anti-subordinación, y anti-racista. Punto.
Así es que, por el momento, ganamos. Pero ya el presidente dice que quiere probar de nuevo. Con esta y demás agresiones contra los latinos, LatinoJustice no parará. Tenemos un caso legal pendiente en Nueva York que también busca reafirmar el derecho a la ciudadanía por nacimiento, y muchos planes además para reafirmar que, a 250 años del inicio de este experimento que llamamos los Estados Unidos, nuestra gente pertenece a este país sin duda alguna.
Lourdes M. Rosado, Presidenta de LatinoJustice PRLDEF