Choca el comercio formal e informal: incidente entre mánager de ‘El Gauchito’ y ambulantes revive un problema de vieja data en Nueva York

Administrador del famoso restaurante pide disculpas, pero también soluciones. La Alcaldía Mamdani aseguró que no tolerará el odio en la ciudad

Mánager de "El Gauchito" agredió verbalmente a vendedoras ambulantes frente a su restaurante

Mánager de "El Gauchito" agredió verbalmente a vendedoras ambulantes frente a su restaurante  Crédito: Edwin Martínez | Impremedia

-¿Pueden moverse un poquito pa’delante?
-¿Perdón?
-Un poquito para adelante. Ustedes no están haciendo bien por acá.
-¿Por qué?
-Porque ustedes están ilegales. Están ilegales acá. Ustedes saben. Este es un barrio de nosotros, de los argentinos, no de ustedes. Entonces váyanse a la ‘fucking’ Junction. Esto es una estupidez… Se salvan porque no soy un hijuep… y te tiro toda la mierda pa’que llame a la policía.
-Llámela.
-Yo, ya los llamé.
-Ok, Qué vengan.
-¿Entonces, te puedo tirar todo?
-Como usted quiera.

Este fue el intercambio de palabras que se vivió el fin de semana pasado frente a las instalaciones del restaurante argentino “El Gauchito”, en la Calle 94 con Corona Avenue, en Corona, Queens, y que se viralizó como pólvora en redes sociales, gracias a un video que ha generado rechazo y molestia por los odiosos comentarios.

En el clip, se aprecia al mánager del lugar, Marcelo Civelli, increpando agresivamente a dos mujeres que vendían camisetas de la selección de Argentina en la acera, a quienes les exigió que se retiraran, porque ese era un barrio “de argentinos” y ellas estaban “ilegales” allí. Acto seguido, tras recordarles que la zona de vendedores ambulantes sin licencia es, según mencionó, la avenida Junction, las amenazó con tirarles la mercancía.

El incidente generó de inmediato voces de rechazo por el tono y la manera en la que el administrador del lugar les habló a las comerciantes informales, al igual que por las frases con tinte racista que pronunció, vistas por muchos como un acto de odio.

Mánager de “El Gauchito” agredió verbalmente a vendedoras ambulantes frente a su restaurante. Foto Edwin Martínez.
Crédito: Edwin Martínez | Impremedia

En redes sociales no solo criticaron el proceder del encargado del negocio, que fue fundado hace más de 48 años por su padre, el exboxeador argentino José Civelli, sino que piden que se investigue, y se castigue de acuerdo a las normas contra delitos de odio de la Gran Manzana.

Los más indignados han ido más allá y además de hacer varias llamadas ofensivas al lugar, han fomentado una campaña en redes pidiendo a los neoyorquinos que no vuelvan a entrar a los negocios Parrillada “El Gauchito” y Carnicería “El Gauchito”, propiedad de la familia Civelli.

“El sábado 11 de julio ocurrió un incidente en Corona: un restaurante argentino acosó a mi familia porque se habían instalado al otro lado de la calle, diciéndoles que no pertenecían a ese lugar y que debían irse a la Junction. Le dijeron a mi familia que debían irse a la Junction porque no eran argentinos”, denunció un familiar de las vendedoras ambulantes atacadas verbalmente.

Tras el acalorado incidente, que de acuerdo a testigos, terminó con agentes del NYPD llegando al lugar y haciendo que las comerciantes informales se fueran, ya que no contaban con los permisos de venta para estar allí promocionando las camisetas que vendían, el mánager de “El Gauchito” habló con El Diario NY, donde reconoció su mal proceder.

Sin embargo, aseguró que su reacción fue motivada por la molestia que la presencia de vendedores ambulantes en la zona genera para pequeños negocios que pagan impuestos e intentan permanecer en pie, ya que se vuelven en un tipo de competencia desequilibrada.

“Nosotros somos tres negocios argentinos en el barrio que tenemos casi 50 años, y nos unimos para conseguir un permiso y crear un ‘Fan Fest’ en la cuadra durante el mundial, con pantalla gigante. Todos los negocios de aquí, incluyendo a supermercados, estamos vendiendo productos argentinos, en los que hemos invertido dinero e impuestos. Y me calenté mucho cuando vi a una señora peruana y a una ecuatoriana al frente del negocio vendiendo también camisetas argentinas, lo que nos afecta a los negocios”, dijo Civelli.

El aumento de vendedores ambulantes en Corona tiene molestos a propietarios de pequeños negocios. Foto Edwin Martínez.
Crédito: Edwin Martínez | Impremedia

“Mi gran error fue haberles dicho lo que les dije, y me arrepiento. Por eso pido disculpas, porque, no pienso que este sea un barrio exclusivo para argentinos, ni debí usar malas palabras. Pero ellas tampoco debían estar ahí, porque no tienen permiso para estar ahí, y ya les había pedido que se fueran”, agregó el mánager de “El Gauchito”, quien niega haber cometido un delito de odio o ser racista.

“Cómo podría ser racista si soy mitad argentino y mitad colombiano. Y cuando les dije que estaban aquí ilegales, no me refería a que no tienen papeles, me refería a que no debían estar haciendo cosas ilegales como vender, porque no tienen permiso para vender en la calle”, mencionó el empresario, al tiempo que agregó que la venta ambulante sin permiso es una problemática real que afecta a los pequeños negocios y que la Ciudad debe frenar.

“Nosotros tenemos 48 años pagando impuestos, ellos venden cosas sin pagar impuestos, ni renta ni nada, y eso destruye a nuestros negocios. Y mi problema es que las señoras estaban vendiendo lo mismo que nosotros, camisetas. Si me hubieran dicho, queremos vender otra cosa, no hubiera habido problema. Pero deben ser conscientes con lo que hacen”, dijo Civelli, quien insistió en ofrecer disculpas y en pedir que no lo crucifiquen por una sola acción.

“Pido mil disculpas por lo que dije, y espero que la gente siga viniendo a nuestros negocios, porque llevamos años haciendo las cosas bien, y vamos a seguir haciendo las cosas bien”, aseguró el administrador. “No es justo que por una sola acción me digan que fue un acto de odio, porque no lo fue. Somos gente trabajadora y nunca hemos tenidos problemas con nadie”.

Propietarios de varios negocios del área coinciden con Civelli en que la creciente venta ambulante se ha convertido en una amenaza para locales, restaurantes y tiendas del sector, que no pueden competir con los productos más baratos que suelen vender los ambulantes, ya que no tienen que pagar impuestos ni arriendos comerciales.

“Me parece que lo hizo el dueño de El Gauchito se vio feo, especialmente por lo que dijo y lo grosero que fue, pero la verdad es que todos aquí estamos hartos de tanto desorden con los ambulantes y de que nos quiten ingresos a los negocios”, dijo un comerciante de Corona. “Entiendo que ellos también tienen que comer, pero la Ciudad tiene que arreglar ese problema, ubicándolos en plazas o en sitios donde no se vuelvan una competencia desleal para nosotros”.

Desde el lado de los ambulantes, también piden soluciones. Valdiria Granados, quien vende camisetas y medias en la Avenida Roosevelt, cerca de la Junction, una de las áreas de Corona que más aglomera a vendedores informales, criticó el incidente en el Gauchito, pero dijo que eso es “pan de cada día”.

“Esta vez hacen ruido, porque grabaron el acoso, pero eso pasa todo el tiempo por aquí. A mí los dueños de las tiendas me han dicho cosas peores y la propia policía me ha tratado como si fuera un animal, y se ha llevado mis cosas cuando me corren de aquí”, dijo la madre mexicana. “El señor de ese restaurante le dijo bien feo a las señoras, que necesitan ganarse la vida como sea, pero si no nos dan permisos de venta esto nunca se va a acabar y va a haber más casos así”.

Tras conocer el incidente contra las vendedoras ambulantes, la administración del alcalde, Zohran Mamdani, se sumó a las voces de rechazo y mencionó que quienes cometan delitos de odio pagarán por sus actos.

Esta administración ha convertido la lucha contra el odio en una prioridad, aumentando el financiamiento de la Oficina para la Prevención de Crímenes de Odio a $26 millones de dólares, un incremento del 800% para asegurar que las conductas motivadas por prejuicios reciban consecuencias reales, y exista apoyo real para las víctimas”, dijo Ivonne Rodríguez, vocera de la Alcaldía, quien resaltó que las autoridades municipales no permitirán conductas de odio.

“Nueva York es la ciudad de inmigrantes más grande del mundo, y no toleramos el odio de ningún tipo. Toda persona que vive, trabaja y mantiene a su familia aquí merece hacerlo libre de acoso e intimidación, sin importar su país de origen o estatus migratorio”, agregó la funcionaria de Mamdani, quien instó a otras víctimas de denunciar.

“Las víctimas de incidentes motivados por prejuicios pueden denunciar los hechos ante el NYPD (llamando al 911 en caso de emergencia o contactando a la Unidad de Delitos de Odio) y ante la Oficina de la Ciudad para la Prevención de Delitos de Odio, la cual pone a las víctimas en contacto con servicios de apoyo y recursos comunitarios”, dijo. “El estatus migratorio no es un impedimento para presentar una denuncia ni para recibir ayuda; los servicios de la Ciudad están disponibles independientemente de dicho estatus”.

La oficina de la Gobernadora Kathy Hochul también se refirió a lo ocurrido, y a través de una vocera, destacó que el servicio de la Unidad de Prevención de Odio y Prejuicios (Hate and Bias Prevention Unit) trabaja para ayudar a las personas y comunidades afectadas, al igual que la División de Derechos Humanos del Estado de Nueva York (DHR).

“El estado de Nueva York cuenta con protecciones contra la discriminación que son líderes a nivel nacional. La Ley de Derechos Humanos del Estado de Nueva York (HRL, por sus siglas en inglés) prohíbe discriminar a alguien por motivos de una característica protegida, como la raza, el color, el origen nacional, el sexo, entre otras y reconoce 19 características protegidas diferentes”, aseguró. “Cualquier persona que crea haber sufrido discriminación ilegal puede presentar una denuncia ante la DHR, llamando al 844-697-3471″, con servicios de traducción en español. También puede hacerlo a través del sitio dhr.ny.gov/report y enviar un formulario de denuncia en línea.

“La DHR revisa todas las denuncias de discriminación para determinar si se encuentran dentro de la jurisdicción de la Ley de Derechos Humanos (HRL). Si es así, la DHR colabora con el denunciante para presentar una queja formal”, agregó, al tiempo que recalcó que si se determina que ha ocurrido discriminación ilegal, la agencia puede imponer sanciones, tales como indemnizaciones económicas y modificaciones a políticas discriminatorias.

Datos

  • 23,000 vendedores ambulantes se estima hay en NYC, la mayoría sin licencias
  • 20,500 venden comida
  • 2,500 venden mercancías generales
  • 14% de ellos tienen licencias
  • 50% y más de los vendedores ambulantes son mujeres
  • La falta de permisos dados por la Ciudad hacen que la mayoría de ambulantes trabaje sin autorización o renten licencias a quienes las tienen
  • 11 de julio ocurrió el incidente frente al restaurante El Gauchito, en Corona, Queens
  • 2 vendedoras ambulantes que estaban ofreciendo camisetas de Argentina fueron removidas del lugar
  • Aquí puedes ver el video del incidente que generó rechazo

En esta nota

Zohran Mamdani Vendedores ambulantes NYC
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