Hay ayuda para los problemas de salud mental. (Pero hay que pedirla)
"Según datos confiables de 2024, solamente un poco más del 16 por ciento de las y los adultos hispanos recibieron tratamiento de salud mental"
Se necesitan profesionales para atender el aumento de casos de problemas de salud mental. Crédito: Shutterstock
Por diversas razones, los problemas de salud mental son un tema sobre el que muchas y muchos latinos prefieren no hablar. Y, sin embargo, se trata de un problema que afecta a un buen número de integrantes de nuestra comunidad. Por poner sólo un ejemplo –y un ejemplo que he tratado varias veces en esta columna— una proporción importante de latinos y latinas sufren directa o indirectamente los efectos emocionales de las redadas, los arrestos, los malos tratos y las deportaciones que se realizan contra inmigrantes que son, en su gran mayoría, parte de nuestra comunidad. Pero hay muchas otras causas, por supuesto.
“Esos desafíos en materia de salud mental no discriminan, pero el acceso a la atención a menudo sí”, comenta María Lugo, Directora Nacional de Programas de Salud de la Hispanic Federation. “Según datos confiables de 2024, solamente un poco más del 16 por ciento de las y los adultos hispanos y algo menos del 15 por ciento de los adultos negros recibieron tratamiento de salud mental. Por otra parte, la tasa de la población adulta de los Estados Unidos en general llegó casi al 23 por ciento”.
Esas diferencias que destaca Lugo son el reflejo de varias barreras, como la cobertura limitada de los seguros médicos a los que tiene acceso nuestra comunidad, la escasez de proveedores de salud mental bilingües y el acceso limitado a una atención adecuada a nuestras pautas culturales. A esos se podrían agregar la falta de tiempo de las madres y padres que tienen que trabajar largas horas, a veces en más de un empleo, para mantener a sus familias; o el dominio limitado del inglés.
Sin embargo, los expertos coinciden en que cuando se trata de nuestra salud, ya sea física o mental, es fundamental buscar y recibir ayuda.
“Nuestra comunidad”, añade Lugo, “debe saber que la Hispanic Federation los puede conectar con recursos confiables y receptivos de salud mental, y que ese contacto puede ser tanto presencial como virtual”.
Me resulta imposible enumerar en esta columna todos esos recursos, pero les puedo indicar cómo acceder a ellos. Una manera es llamando a nuestra línea gratuita y bilingüe de ayuda, al (866) 432-9832. Pero si quieren información más detallada, visiten la página sobre servicios y programas de salud de la Hispanic Federation.
También pueden consultar directamente a alguna de las varias organizaciones de nuestra Federation que ofrecen diversos servicios de salud mental dirigidos específicamente a nuestra gente.
Una de ellas es COPAY (Community Organization for Parents and Youth), en Great Neck, Long Island, (516) 466-2509.
También en Long Island, Hispanic Counseling Center, (516) 538-2613.
En Manhattan, el Instituto de la Familia Puertorriqueña, (212) 229-6942.
En Jackson Heights, Queens, está Voces Latinas, (718) 593-4528.
En Manhattan está Comunilife, (212) 219-1618.
En Staten Island, pueden consultar a Allies in Caring, (609) 561-8400.
Por supuesto, en caso de emergencia o crisis emocional, llamen o envíen un mensaje de texto a la línea de ayuda urgente, al 988. También pueden dirigirse a 988lifeline.org o enviar el mensaje HOME al número 741741 de la Crisis Health Line.
Como ven, hay unas cuantas organizaciones y personas dispuestas y preparadas para prestar ayuda, pero primero hay que pedirla.
¡Celebren con nosotros el 36to aniversario de la Hispanic Federation, y hasta la próxima columna!
Frankie Miranda es el presidente de la Hispanic Federation