Cómo el programa ‘Early College’ me abrió las puertas al éxito académico
Estos programas existen para abrirles el camino a los estudiantes hacia un mejor futuro, sin importar cuánto tiempo tome llegar a la meta
Para las familias que viven de cheque en cheque, la universidad tiene que dejar de ser un sueño lejano y convertirse en una herramienta accesible desde ahora. Crédito: Gemini | Impremedia
Todavía recuerdo estar sentada en mi salón de clases de octavo grado, escuchando a mis maestros hablar sobre la escuela secundaria (high school) y la universidad. Para muchos de mis compañeros, la universidad era un destino asegurado. Para mí, se sentía inalcanzable. Llegué a los Estados Unidos a los once años, sin saber inglés y con mucha incertidumbre sobre cómo sería mi futuro. Mi preocupación no era sacar buenas calificaciones, sino mantener estabilidad financiera. Mi familia vivía de cheque en cheque, y en nuestra casa ahorrar para la universidad simplemente no era una posibilidad. La experiencia de mi familia está lejos de ser única. El más reciente informe State of the Latino Family de Hispanic Federation encontró que las familias latinas siguen identificando el aumento del costo de vida como su mayor preocupación, mientras muchas luchan por mantenerse al día con el aumento en los costos de vivienda, servicios públicos y otros gastos del hogar.
Mi experiencia no es única; es una realidad compartida por muchos neoyorquinos hijos de inmigrantes. Sin embargo, mi incertidumbre terminó cuando tomé una decisión que cambió mi vida: asistir a la International High School at LaGuardia Community College. En ese momento, la escuela se convirtió en un hogar para mí. La misión de la escuela es apoyar a los jóvenes inmigrantes que llegan a los Estados Unidos, brindándoles las oportunidades y los recursos que necesitan para tener éxito. LaGuardia no solo fue un lugar donde aprendí inglés; también se convirtió en mi puerta de entrada a la universidad gracias a su alianza con la City University of New York (CUNY) a través del programa Early College Pathways.
El programa Early College me ofreció mucho más que una ventaja académica; también les dio a familias como la mía una posibilidad real de llegar a la universidad. Participar en el programa significó que podía obtener créditos universitarios mientras todavía estaba en la escuela secundaria. Durante ese tiempo, tuve una comunidad que me ayudó a entender cómo navegar el programa. Estuve rodeada de educadores que comprendían mi historia y de compañeros que recorrían un camino muy parecido al mío.
El impacto del programa Early College fue inmediato. Además del enorme alivio financiero que representó obtener dos años de créditos universitarios sin costo y un grado asociado, también gané confianza en mí misma. La idea de ir a la universidad dejó de darme miedo. Esa confianza me ayudó a aprender a hablar con profesores, entender los sílabos de mis clases y defenderme mejor como estudiante. Cuando finalmente hice la transición a una universidad de cuatro años, no me sentía como una extraña viendo todo desde afuera. Sabía exactamente hacia dónde iba.
Mi beca como fellow de la New York Alliance for Early College Pathways (NY4ECP) ha sido fundamental en mi camino universitario. Hoy, mientras el costo de vida sigue aumentando, parece que un diploma de escuela secundaria ya no es suficiente para salir adelante. Para las familias que viven de cheque en cheque, la universidad tiene que dejar de ser un sueño lejano y convertirse en una herramienta accesible desde ahora. Para las comunidades inmigrantes de Nueva York, el programa Early College no es solo un beneficio educativo; es una necesidad para la movilidad social y la estabilidad económica.
Durante mi tiempo como fellow, he compartido mi historia hablando directamente con senadores estatales y miembros de la Asamblea. Les he dicho lo mismo que hoy les digo a ustedes: crear conciencia es el primer paso, pero la acción es lo que mantiene las puertas abiertas. No basta con saber que estos programas funcionan; debemos asegurarnos de que reciban financiamiento permanente y lleguen a todas las comunidades del estado.
Al concluir mi beca, hago un llamado a mi comunidad para pasar de la reflexión a la acción:
Para los estudiantes y las familias: Si están escogiendo una escuela secundaria, busquen programas de Early College. No permitan que el miedo al costo les impida soñar. Estos programas existen para abrirles el camino hacia un mejor futuro, sin importar cuánto tiempo tome llegar a la meta.
Para los exalumnos: Si Early College cambió tu vida, comparte tu historia. Nuestros representantes necesitan escuchar a las personas que están detrás de las estadísticas. Escríbele al miembro de la Asamblea o al senador de tu distrito y explícales por qué este programa debe seguir siendo una prioridad en el presupuesto estatal.
Para nuestros representantes: En 2026, no podemos permitir que Nueva York pierda este programa. No podemos permitir que el presupuesto deje de apoyar estos programas. Necesitamos un financiamiento estatal permanente para los programas Early College, para que el futuro de los estudiantes no dependa de si hay fondos disponibles en un determinado año escolar. Necesitamos su voz y su apoyo para garantizar que cada estudiante, sin importar cuándo haya llegado a este país, tenga un camino claro hacia la educación superior.
Mi camino comenzó cuando tenía once años, sin saber inglés y sin tener muchas certezas sobre mi futuro. Hoy, gracias a Early College, mi título universitario ya no es solo un sueño; es mi realidad. Asegurémonos de que, para la próxima generación de neoyorquinos, esa realidad también esté garantizada.
Milagros Moreno es becaria de la New York Alliance for Early College Pathways (NY4ECP). Actualmente esta haciendo una licenciatura en Psicología en The City College of New York y está programada para graduarse el próximo año