Líderes de Nueva York exigen investigación exhaustiva por presunta violación grupal en Cornell University
El abuso salió a la luz después de que la víctima alegara que fue drogada, agredida y violada
Vista exterior del ingreso a la Cornell University en Ithaca, Nueva York. Crédito: AP
Una presunta violación grupal a una estudiante en la Universidad de Cornell en Ithaca (Nueva York) ocurrida en 2024 y revelada en una reciente demanda civil ha causado tal indignación en Nueva York y el país, a tal punto que las autoridades han reabierto la investigación penal.
El abuso salió a la luz después de que la víctima, no identificada y que tenía 20 años, alegara este 18 de septiembre que fue drogada, agredida y violada en grupo por siete estudiantes de una fraternidad de Cornell y acusara a la institución de no protegerla y no imponerles suficiente castigo.
La denuncia de 100 páginas indica que estaba borracha cuando un amigo y otro hombre la presionaron para consumir ketamina, y tras una presunta primera agresión sexual, invitaron a otros por un grupo de Snapchat a participar en más abusos con el mensaje “free pussy” (vagina gratis), según una captura de pantalla.
La mujer indicó en la denuncia que estaba “incapacitada” para dar su consentimiento, que rechazó los avances y que los abusos sexuales se alargaron durante horas hasta que “perdió la conciencia”.
El fiscal del condado de Tompkins (norte del estado), Matthew Van Houten, anunció esta semana la reapertura de la investigación penal para presentar el caso ante un gran jurado, y se justificó en que en la declaración de la víctima “no había evidencia de una falta de consentimiento”.
Van Houten aseguró que la “credibilidad de la mujer, que describió los hechos en atroz detalle, nunca estuvo en cuestión”, y calificó la conducta de los hombres como “asquerosa y moralmente reprensible” pero señaló que una acusación se debe basar en “pruebas” y no en la “opinión pública basada en información falsa”.
Incluyó parte de la declaración de la mujer de 2024, donde relata que accedió a tener un encuentro sexual con un amigo y otro hombre estando borracha, tras lo que llegaron más hombres que consumieron drogas sobre su cuerpo y le ofrecieron a ella hasta estar “extremadamente drogada”.
“No obstante, reconociendo que el proceso de sanar un trauma es personal y diferente para cada humano, mi oficina ha reabierto esta investigación”, indicó el fiscal, señalando que el gran jurado considerará el testimonio de la mujer y “cualquier nueva evidencia aportada por las alegaciones en la demanda civil”.
Lo que hizo la Universidad
La Universidad de Cornell, por su parte, dijo que apoya la decisión de que “la historia de la víctima” sea escuchada “por un gran jurado penal” y subrayó que tras su denuncia de 2024, hizo una investigación que resultó en “expulsiones y suspensiones”, y vetó a esa fraternidad del campus.
Uno de los puntos más polémicos es la alegación de la víctima de que Cornell solo expulsó a dos hombres implicados y el resto recibió sanciones administrativas, incluyendo redactar un ensayo, algo que la universidad refutó, especificando que esa no fue la “única consecuencia” para estos.
El caso ha saltado a la palestra nacional y en los últimos días varias figuras de alto perfil han expresado indignación, como la actriz Florence Pugh, que se hizo eco en Instagram el domingo pidiendo que los hombres “lideren conversaciones” de rechazo a las agresiones sexuales.
Valentía de la víctima
La gobernadora Kathy Hochul dijo en una nota de prensa que “las acusaciones en este caso son verdaderamente espeluznantes. Que un estudiante dé un paso al frente tras una experiencia así requiere un valor extraordinario. Ningún estudiante debería quedarse jamás con la duda de si las instituciones encargadas de protegerlo escucharán y actuarán”.
También la congresista Alexandria Ocasio-Cortez condenó en un mítin el fin de semana en Ithaca la presunta violación grupal y denunció que la agresión sexual “es protegida en instituciones de élite en todo EEUU”.
“Que no quede ningún cabo suelto”
Este miércoles, el senador demócrata, Charles Schumer, se sumó a las reacciones sobre este caso.
“Las denuncias de agresión sexual y violación en la Universidad de Cornell son estremecedoras y requieren una investigación exhaustiva que no deje ningún cabo suelto. Esta joven demostró una valentía extraordinaria al acudir a las autoridades universitarias y a la policía. Lo que ella denunció exigía, desde el primer momento, urgencia, seriedad, y una fuerte búsqueda de la verdad”, dijo el veterano político de Nueva York, en un comunicado.
“Las agresiones sexuales siguen siendo demasiado frecuentes en los campus universitarios de todo el país, y es necesario combatir la cultura del silencio y complicidad que permite que esto continúe. Nos corresponde a todos -–funcionarios electos, autoridades universitarias, la facultad y estudiantes— construir comunidades universitarias donde la violencia sexual nunca sea tolerada, minimizada o ignorada”, agregó.
Por su parte, la senadora neoyorquina Kirsten Gillibrand expresó: “Me alegra que el fiscal del distrito esté reabriendo este caso. Independientemente de lo que concluya el gran jurado, la verdad de fondo es evidente: un sistema que obliga a los supervivientes a llegar a tales extremos es un sistema fundamentalmente fallido. Las víctimas merecen investigaciones exhaustivas y los responsables deben rendir cuentas”.
Con información de EFE