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El mundo cambió para todos

Con unos de 473 millones de personas infectadas en el mundo por el Covid-19, 76 millones sólo en los Estados Unidos y pasando de 6 millones de muertes, el planeta será diferente para los sobrevivientes

La Gran Manzana se ha visto afectada durante la pandemia de covid-19.

La Gran Manzana se ha visto afectada durante la pandemia de covid-19. Crédito: ANGELA WEISS/AFP | Getty Images

Gústenos o no, el mundo ya cambió para bien o para mal y jamás volverá a ser como esta generación lo recuerda, parte de un pasado que nos marcó para siempre con el bandazo que nos obligó a dar el coronavirus. 

Y como el hombre es un animal de costumbres, más temprano que tarde tendremos que acostumbrarnos a cosas que antes no nos parecían tan lógicas y que ahora entran en la moda de la llamada nueva normalidad.

Con unos de 473 millones de personas infectadas en el mundo por el Covid-19, 76 millones sólo en los Estados Unidos y pasando de 6 millones de muertes, el planeta será diferente para los sobrevivientes y hasta para aquellos que nunca se contagiaron y todavía no conocen lo que es padecer la tragedia del virus en carne propia.

Pero nos llama la atención cómo este enemigo oculto provoca cambios en el comportamiento de las personas, pues tuvimos oportunidad de presenciar cuando al estar bajo la misma amenaza algunas personas sienten el deber de ser más amables y entender el riesgo para la supervivencia del ser humano y que todos estamos en el mismo lío por culpa de la pandemia.

Sin embargo, en otros casos no ha sido tan notorio, porque son comunes los atropellos entre quienes se niegan a aplicarse la vacuna o a utilizar la mascarilla protectora con la que se busca reducir el riesgo de contagios. Y sin importar que ese virus nos tiene a todos dando vueltas, o sin lograr definir un rumbo claro, ya llevamos tres años lidiando con la enfermedad.

Como el mundo sigue girando, pese a los tiempos oscuros como el 2020 cuando las personas caían abatidas por el virus cada segundo, es claro que el mundo no se acabó y esta segunda oportunidad sería bueno que todos la aprovecháramos para hacer borrón y cuenta nueva, porque es el colmo si no aprendemos la lección.

Primero: sabemos que la globalización es buena para los mercados, pero tanta conexión genera riesgos y consecuencias a las que los organismos como la Organización Mundial de la Salud, OMS, no estaba preparada para enfrentar.

Segundo: que las medidas sanitarias deben mantenerse en todos los rincones del globo terráqueo, porque ya los científicos calculan esa posibilidad.

Y tercero: que deberíamos desarrollar cuerpos especializados de investigación para acabar con enfermedades como el síndrome de VIH que causa el virus del sida, o la enfermedad respiratoria del sars-cov-2 vs covid-19 que nos tiene a todos de rodillas rogando para nos deje volver a retomar el rumbo antes que se quiebre la economía mundial que es parte de la tragedia oculta que todavía no nos ha mostrado el coronavirus.

Sofía Villa prepara esta columna a título personal. Trabaja como Producer Writer en Univision NY y sus opiniones no representan a Univision Communications Inc.

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