Cardiólogo pide eliminar los “alimentos blancos” para cuidar el corazón: cuáles son
Un cardiólogo de Texas propone una regla para cuidar el corazón: reducir alimentos blancos ricos en almidón, azúcar añadida y exceso de sal
"Mira tu plato. Si ves pan blanco, pasta, arroz, harina, azúcar y sal, estás en mal estado", dice el cardiólogo. Crédito: Imagen creada con IA | Impremedia
Cuando piensas en cómo cuidar el corazón a través de las comidas, lo primero que viene a la mente son las calorías y grasas, lo cual está muy bien. Sin embargo, un experto plantea una estrategia que tal vez no te habían mencionado: eliminar los “alimentos blancos”.
El doctor James Stone, cardiólogo de South Heart en Harlingen, Texas, concedió una entrevista a Today para explicar que su regla no está dirigida a todo lo que es blanco, sino aquello que es blanco y refinado.
En este sentido, se refiere a: azúcar añadida, sal en exceso, pan blanco, arroz blanco, harina blanca y la pasta elaborada con harina refinada.
El especialista aclara que son muy diferentes a blancos como el huevo, coliflor, cebolla, hinojo y ajo, que pueden formar parte de una alimentación saludable. Stone enfatiza en blancos refinados, ricos en almidón, azúcar añadida o sodio.
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Los “alimentos blancos” que debes eliminar de tu dieta para cuidar el corazón
1. Pan blanco, harina y pasta
El pan blanco, la harina blanca y la pasta blanca proceden habitualmente de cereales refinados. Al perder buena parte de su fibra durante el procesamiento, pueden tener un perfil nutricional menos favorable que sus versiones integrales.
La Asociación Americana del Corazón (AHA) señala que la fibra dietética puede ayudar a mejorar los niveles de colesterol y está asociada con un menor riesgo de enfermedad cardíaca, accidente cerebrovascular, obesidad y diabetes tipo 2.
Por eso, una alternativa no necesariamente es dejar de consumir pan o pasta por completo, sino optar con mayor frecuencia por productos cuyo primer ingrediente sea grano integral o harina integral y revisar la etiqueta nutricional.
2. Arroz blanco
El arroz blanco es otro alimento que Stone incluye dentro de su regla. Una alternativa habitual es el arroz integral, que conserva las diferentes partes del grano y aporta más fibra.
La diferencia importa porque la AHA recomienda que la mayor parte de los granos consumidos sean integrales y no refinados.
Esto tampoco significa que una porción ocasional de arroz blanco vaya a provocar por sí sola una enfermedad cardíaca. El riesgo cardiovascular depende del patrón general de alimentación, actividad física, peso, presión arterial, colesterol, tabaquismo y otros factores.
3. Azúcar añadida
El azúcar añadida ocupa un lugar diferente dentro de la lista porque no se trata de un grano refinado. Stone la incluye porque su consumo excesivo puede contribuir a una alimentación de baja calidad nutricional.
La AHA recomienda minimizar los azúcares añadidos y advierte que los carbohidratos simples, incluidos los azúcares añadidos, se absorben rápidamente. Además, una ingesta elevada de determinados azúcares puede contribuir a aumentar los triglicéridos, un factor relacionado con el riesgo cardiovascular.
Esto incluye no solo el azúcar que se agrega al café, sino también la que puede estar presente en refrescos, postres, cereales azucarados, productos de panadería y otros alimentos procesados.
No todos los alimentos blancos son malos
Este es uno de los puntos más importantes de la propuesta de Stone: el color blanco por sí solo no convierte a un alimento en perjudicial para el corazón.
De hecho, la propia AHA recomienda una alimentación variada que incluya frutas, verduras, granos integrales, legumbres, frutos secos, semillas, pescado y otras fuentes saludables de proteínas.
Por esa razón, la regla de Stone debe entenderse como una forma sencilla de recordar qué productos conviene limitar, no como una clasificación científica basada exclusivamente en el color.
“Mira tu plato. Si ves pan blanco, pasta, arroz, harina, azúcar y sal, estás en mal estado. Poco a poco desarrollarás diabetes y tendrás que ir al cardiólogo, y entonces tendremos problemas”, señaló Stone.
Lo fundamental es construir de manera habitual una alimentación rica en vegetales y frutas, con granos integrales, proteínas saludables y menos azúcar añadida, sodio, grasas saturadas y productos ultraprocesados.
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