Departamento de Justicia amplía investigación por supuesta conspiración contra Trump en caso de injerencia rusa
Uno de los principales nombres vinculados al proceso es John Brennan, objeto de una investigación en la que se analiza si pudo haber mentido al Congreso
Donald Trump, presidente de Estados Unidos. Crédito: Julia Demaree Nikhinson | AP
El Departamento de Justicia de Estados Unidos amplió una investigación sobre la presunta conspiración dentro de la comunidad de inteligencia contra el presidente Donald Trump, y exigió testimonios de exfuncionarios ante un gran jurado federal en Florida.
La nueva fase del proceso incluye citaciones dirigidas a antiguos funcionarios del gobierno y representa una escalada de una investigación que lleva aproximadamente un año.
El caso busca determinar si integrantes de organismos de inteligencia que participaron en investigaciones sobre Trump durante la última década, incluida la pesquisa sobre la interferencia rusa en las elecciones de 2016, actuaron de manera coordinada para perjudicarlo y vulneraron sus derechos.
La información fue reportada por The Associated Press, que citó a varias personas familiarizadas con el proceso y que hablaron bajo condición de anonimato debido al carácter secreto de las actuaciones del gran jurado.
La investigación apunta a la trama rusa
Los investigadores han concentrado buena parte de sus esfuerzos en la respuesta del gobierno estadounidense a la interferencia rusa en las elecciones de 2016 y en la evaluación de la comunidad de inteligencia que concluyó que Moscú intervino para favorecer a Trump, bajo la dirección del presidente ruso Vladimir Putin.
Trump ha cuestionado durante años esas conclusiones y ha sostenido que las investigaciones sobre los vínculos entre su campaña y Rusia formaron parte de una operación del denominado “Estado profundo” para desacreditar su triunfo electoral.
Ahora, los fiscales buscan determinar si hubo delitos relacionados con la actuación de funcionarios de inteligencia y de las fuerzas del orden durante aquellas investigaciones. Hasta el momento se habían realizado numerosas entrevistas voluntarias, pero las nuevas citaciones permitirían obtener testimonios bajo juramento ante un gran jurado.
Todavía no está claro cuántas personas han recibido las citaciones ni quiénes son todos los testigos convocados. Tampoco se ha determinado si la investigación derivará en cargos criminales.
John Brennan aparece entre los investigados
Uno de los principales nombres vinculados al proceso es el del exdirector de la CIA John Brennan. Sus abogados han señalado que fueron informados de que Brennan es objeto de una investigación en la que se analiza si pudo haber mentido al Congreso, una acusación que él ha rechazado reiteradamente.
El Departamento de Justicia ya había citado el año pasado a testigos ante un gran jurado en Washington dentro de la investigación sobre Brennan, aunque posteriormente retiró esas citaciones y optó por entrevistas voluntarias.
La investigación ahora está siendo dirigida desde Florida. En abril, el Departamento de Justicia reincorporó al servicio público a Joe diGenova, un exfiscal de alto rango de la administración de Ronald Reagan, para desempeñarse como asesor del fiscal general y colaborar en la conducción del equipo de agentes y fiscales.
DiGenova ha sostenido públicamente que Trump fue víctima de una conspiración de la comunidad de inteligencia. Consultado por AP, se negó a hacer comentarios.
El alcance de la pesquisa también se ha extendido a funcionarios relacionados con el registro del FBI en 2022 de Mar-a-Lago, la residencia de Trump en Florida, donde fueron recuperados documentos clasificados.
La investigación se desarrolla en el tribunal de Aileen Cannon
Los fiscales establecieron su operación en Fort Pierce, Florida, jurisdicción de la jueza federal Aileen Cannon, designada por Trump.
Cannon había presidido el caso de los documentos clasificados contra el entonces expresidente y terminó desestimándolo después de concluir que el fiscal especial que presentó los cargos había sido designado de manera ilegal.
La posibilidad de que la investigación pudiera quedar bajo la jurisdicción de Cannon generó preocupación entre los abogados de Brennan. El año pasado solicitaron al juez presidente del tribunal federal de Florida que evitara que el caso fuera asignado a ella, a quien calificaron de jueza “favorecida” por Trump.
Posteriormente, los abogados de Brennan demandaron a la administración Trump para exigir la preservación de los registros relacionados con la investigación, con el objetivo de poder cuestionar cualquier eventual procesamiento que consideren una represalia.
Investigaciones anteriores no encontraron una conspiración anti-Trump
Trump llegó a la Casa Blanca en 2017 mientras el FBI y otras agencias investigaban si su campaña había coordinado con Rusia para influir en las elecciones de 2016.
Las pesquisas no encontraron pruebas suficientes para demostrar una conspiración criminal entre la campaña de Trump y el gobierno ruso. Sí establecieron que integrantes de la campaña esperaban beneficiarse de la información y asistencia procedente de Moscú.
Investigaciones posteriores realizadas por el inspector general y fiscales del Departamento de Justicia identificaron errores cometidos durante la pesquisa sobre Rusia, pero no hallaron pruebas de delitos cometidos por altos funcionarios de las fuerzas del orden ni de una conspiración contra Trump como la que ahora intenta demostrar el Departamento de Justicia.
La administración Trump, no obstante, retomó el asunto el año pasado. La entonces fiscal general Pam Bondi ordenó presentar evidencias ante un gran jurado después de la publicación de documentos destinados a cuestionar la legitimidad de la investigación sobre la interferencia rusa.
Sigue leyendo:
• Trump exige al Departamento de Justicia $230 millones por las investigaciones en su contra
• La importante decisión del fiscal especial para el “Rusiagate”
• Inicia juicio en Florida contra activistas acusados de ayudar a Rusia