Universidad de Cornell prohíbe las fiestas de fraternidades tras denuncia de violación grupal
La Universidad de Cornell enfrenta una investigación penal reabierta por la denuncia de una estudiante que acusa a siete alumnos de agresión sexual en 2024
Estudiantes caminan por el campus de la Universidad de Cornell, el miércoles 7 de octubre de 2026, en Ithaca, Nueva York (Foto AP/Matt Burkhartt). Crédito: Matt Burkhartt | AP
La Universidad de Cornell, en Nueva York, prohibió las fiestas y los eventos sociales en las casas de sus fraternidades durante el resto del curso académico 2026-2027, tras la reapertura de una investigación penal por la presunta violación grupal de una estudiante en octubre de 2024.
El presidente de Cornell, Michael I. Kotlikoff, presentó las medidas como el inicio de una transformación institucional y reconoció que la universidad no estuvo a la altura de sus responsabilidades cuando ocurrieron los hechos denunciados.
“El momento de un cambio significativo y duradero en Cornell, y en los campus de todo el país, es ahora”, afirmó en un comunicado, en el que también reconoció la frustración y la indignación generadas por el caso.
La prohibición afecta a las organizaciones afiliadas al Consejo Interfraternidades (IFC). Las fraternidades que incumplan la orden se exponen a una suspensión universitaria de emergencia, bajo una política de tolerancia cero.
Atención a víctimas de agresión sexual
La universidad ampliará su red de apoyo a estudiantes que denuncien agresiones sexuales. Entre las medidas anunciadas figura el nombramiento de un responsable específico para gestionar estos casos en la Oficina de Derechos Civiles y la incorporación de más personal a la Oficina de Respuesta y Educación sobre Acoso y Agresión Sexual.
Kotlikoff señaló que la institución no esperará a que concluya la investigación independiente dirigida por Sally Yates, exfiscal general adjunta de Estados Unidos durante el Gobierno de Barack Obama, para comenzar a aplicar cambios.
Esa revisión examinará las políticas y prácticas de Cornell relacionadas con las agresiones sexuales y deberá presentar propuestas concretas para mejorar la respuesta institucional.
Mientras avanza el proceso, la universidad colaborará con la Policía del Estado de Nueva York para que investigadores con experiencia en casos de trauma entrevisten a posibles víctimas y preparen informes destinados a respaldar eventuales acusaciones penales.
Cornell también anunció que reforzará sus programas de prevención y formación para abordar el consumo de alcohol y drogas y combatir el denominado “efecto espectador”, es decir, la falta de intervención de quienes presencian situaciones potencialmente peligrosas.
La denuncia apunta a siete estudiantes
El caso se remonta a la madrugada del 20 de octubre de 2024, cuando, según una demanda civil presentada por la estudiante bajo el seudónimo de Jane Doe, siete alumnos vinculados a la fraternidad masculina Chi Phi la agredieron sexualmente.
La demanda fue presentada el 14 de septiembre contra la universidad, los siete estudiantes y otras personas y entidades. Tras su presentación, la Fiscalía del condado de Tompkins reabrió la investigación penal el 28 de septiembre.
Posteriormente, la gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, designó a la fiscal general estatal, Letitia James, como fiscal especial para investigar los hechos, presentar pruebas ante un gran jurado y ejercer la acusación penal.
Con información de EFE.
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