Mantas guajiras con causa
Keidy Amaya quiere ayudar a la comunidad indígena Wayuu a través de sus diseños
Nueva York El carbón, la tierra, el mar, la sangre indígena, todos estos elementos sirven de inspiración a la diseñadora Keidy Amaya, quien a través de sus creaciones quiere dar a conocer, y al mismo tiempo ayudar, a la población wayuu.
Los Wayuu son un pueblo amerindio, que habita la Península de la Guajira sobre el Mar Caribe, tanto en territorio de Colombia como de Venezuela. Siendo Amaya guajira y wayuu por herencia, entiende las necesidades de esa etnia, por lo que se ha propuesto promoverla a través del arte y el diseño textil.
“Quiero resaltar todos nuestros valores y hacer énfasis en nuestros minerales, en nuestros sitios turísticos, en todo lo que hace parte de nuestro medio ambiente”, explica.
Para cumplir con esa meta, Amaya creó una colección de vestidos que recrean las mantas guajiras. Sus colores, texturas y la historia que cada una cuenta son reflejo inmediato de los nexos y el amor que la diseñadora tiene con su tierra.
“La colección se llama Expresiones Artísticas de la Manta Guajira, y está formada por 15 piezas inspiradas en los minerales, la flora y la fauna de la Guajira Colombiana”, cuenta la colombiana, quien estudió diseño de modas en la Universidad Autónoma de Barranquilla. Sus creaciones han sido vestidas por varias candidatas al Miss Mundo Colombia y una de sus mantas guajiras ganó el primer puesto en Miss Turismo International.
La colección, que será presentada por primera vez este jueves en el consulado de Colombia como parte de las celebraciones de independencia de ese país, abarca una gama de colores bastante amplia, que van desde el negro hasta el verde y el naranja. Las telas también son variadas, con sedas, algodones y bordados, todas adornadas con elaborados a mano por Amaya, quien aplica técnicas y estilos guajiros para hacerlo.
Todas sus mantas tienen nombre propio. Por ejemplo, una de malla negra rebordada se llama A cielo abierto, y está inspirada en el carbón; una en tono marrón, que simula las rocas, representa el cerro Pilón de Azúcar, ubicado en la Alta Guajira; y otra de color rojo sólido fue bautizada como La sangre llama, “porque en la cultura wayuu cuando hay un fallecimiento o derramamiento de sangre, es importante que el culpable pague por lo que hizo”.
A pesar del origen indígena de sus diseños, Amaya asegura que cualquier mujer puede llevar uno de ellos y sentirse hermosa.
“Mi vestuario está creado para cualquier mujer que se identifique con Keidy Amaya. Yo trabajo de manera personalizada, y de acuerdo al estilo, a la ocasión, forma de ser y porte de la persona, adapto mis diseños”, dice mientras da los toques finales a unas de sus originales creaciones.
Para conocer más sobre Keidy Amaya y su Fundación Caricias de Amor, puede visitar http://www.keidyamaya.com o llamar al 1-954 8549656/ 1-561 9083848.