La saga en Irak
Estados Unidos no puede participar en todos los problemas del mundo
Burbujas
Es una ironía trágica que haga tanta falta una autoridad fuerte en Irak, cuando la última que perduró muchos años fue la de Saddam Hussein, ese dictador asesino y bocón que tanto daño hizo a su país.
El Irak de Saddam equilibraba poderes en el Medio Oriente gracias a su prominente posición petrolera y geográfica. Irak sigue siendo una pieza importante en el mundo petrolero, y aunque los Estados Unidos están cada vez más cerca de su autosuficiencia, lo que ya está causando una caída en el precio mundial del petróleo, otras partes, especialmente Europa, siguen necesitando el petróleo del Medio Oriente y el de Rusia, que en estos momentos también está en una situación conflictiva al quererse apropiar de otra parte de Ucrania.
Ese Irak, como casi todos los países de la zona, manifestaba su enemistad para con Israel y su deseo de que desapareciera del mapa.
Saddam, entre las gracias que tuvo, gaseó a una parte de la minoría Kurda, con las armas que le habíamos ayudado a adquirir o vendido, cuando estaba en guerra con Irán.
Hace muchos años, Saddam invadió Kuwait en uno de sus arranques dictatoriales y lo ocupó. En aquel entonces, Bush papá, organizó una coalición internacional y con ella expulsó a los iraquíes de Kuwait pero sabiamente se detuvo en las fronteras de Irak, supongo que considerando que era meterse en una especie de problema insoluble. En esa ocasión, la famosa guardia republicana de Saddam, de la que este presumía, no dio señales de vida y todos se retrajeron al interior de Irak.
Años después, siendo presidente Bush el chiquito y vicepresidente Cheney, ambos petroleros, posiblemente interesados en el combustible de Irak, empezaron a hablar de que Saddam Hussein tenía armas de destrucción masiva y que estaba en proceso de construir una bomba atómica para destruir a Israel.
No sé si se trataba de una invención por parte de ellos, o de una mala información de sus servicios de inteligencia, pero es el caso que empezaron a agitar la opinión pública, señalando el riesgo que había si Saddam lograba tener esas armas, y para hacer la historia corta, decidieron declararle la guerra.
Los Estados Unidos no han sido muy afortunados en sus últimas guerras, ya que la de Vietnam la ganaron, pero los vietnamitas nunca se enteraron, y los americanos acabaron por salir del país en una forma no muy moderada. Los últimos en un helicóptero partiendo dramáticamente desde el techo de la embajada, en tanto que la opinión pública de aquí estaba decididamente en contra de las guerras.
En este caso los Estados Unidos declararon la guerra a Irak y lanzaron un ataque desde las bases de Kuwait, comenzando con un bombardeo a Bagdad. Otra vez, a pesar de darse una invasión al país, la famosa guardia republicana no apareció, y las fuerzas invasoras destruyeron la dictadura existente y arrasaron con todas las autoridades.
Recuerdo que tras ocupar Bagdad, en un navío de la flota americana, Bush el chiquito celebró la victoria y el fin de la guerra, cuando ninguna de estas dos cosas eran reales.
Encontraron a Saddam Hussein metido en un pozo, posteriormente fue juzgado como criminal y sentenciado a muerte. Mientras tanto, el país continuaba la violencia y una guerra que se convirtió en un campo abierto para los fanáticos que, con ataques suicidas, fueron matando a sus enemigos, y terminando con lo poco que había quedado de pie en la estructura administrativa de Irak.
El problema grave al haberse destruido la administración en forma total es que no había con quien celebrar un armisticio que tuviera fuerza suficiente para que este fuera respetado. Así fue pasando el tiempo, y una guerra que cuyo final se había celebrado como victoria, seguía demandando vidas y lisiados.
No es explicable, al menos para mí, como un gobernante lleva un país a una guerra y no es hecho responsable por los muertos, heridos y por un resultado nulo en cuanto a la pacificación de ese país.
Han pasado los años, las tropas americanas “casi” han sido retiradas de Irak. Ahora resulta que aparece ISIS (Ejército Islámico de Irak y Siria), fanáticos anti americanos y anti judíos, quienes secuestraron y ejecutaro a dos periodistas..
Como consecuencia de esos asesinatos, el presidente Obama ordena un bombardeo aéreo sobre los lugares en que se supone están estos fanáticos y, como siempre sucede, hay victimas que no necesariamente son de los grupos asesinos. Como resultado de lo anterior, el odio de la población civil crece hacia el país que bombardea.
Lo mismo puede estar pasando en el conflicto entre los palestinos e israelís en la franja de Gaza donde los cohetes palestinos son contestados con un bombardeo causando muertes inocentes, y creando un mayor resentimiento anti Israel.
Total que el fanatismo crece, y en el caso del Medio Oriente, no solo en contra de los Estados Unidos e Israel, sino avivando el conflicto que existe entre las dos grandes facciones musulmanas.
Esperamos que algún día los estadounidenses entiendan que no pueden participar en todos los problemas del mundo porque no solo crean rechazo, sino que incurren en un alto costo en vidas absolutamente innecesario.