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Medicare y Medicaid: 50 años y muchos retos por delante

Los planes gubernamentales de seguro médico a bajo costo cumplen medio siglo de existencia

Este miécoles se cumplen 50 años desde que el expresidente de EEUU, Lyndon B. Johnson, firmara el Acta de Seguridad Social de 1965, con el que nacieron el Medicare y el Medicaid, los planes gubernamentales de seguro médico a bajo costo que cubren a millones de estadounidenses pobres, discapacitados y de la tercera edad.

Entre los beneficiarios de estos programas se encuentra Domitila Rodríguez, una mexicana de 75 años, residente en Fontana, California, quien asegura que gracias a estos seguros ha podido controlar la diabetes, el colesterol y la hipertensión que la aquejan desde hace más de 8 años.

“Si no fuese por esta aseguranza me moriría, porque no podría pagar por mis visitas médicas y no podría tomar mis medicamentos”, comenta Rodríguez quien recibe Medi-cal (la versión de Medicaid en California), a través de la compañía de seguros Molina Healthcares, Inc.

Pero Rodríguez no sólo recibe Medi-cal, el plan de seguro para personas de bajos ingresos o discapacitadas, sino que también es beneficiaria de Medicare, el programa de seguro federal para personas mayores de 65 años. “Yo me siento muy bien. Tengo muchos años recibiendo Medi-cal y Medicare y no tengo quejas. No pago nada por la visitas médicas ni por las medicinas”, cuenta la mujer originaria de Morelia, Michoacán.

Dos programas distintos

Aunque la similitud de sus nombres puede crear confusión, y a pesar que sus beneficios médicos son similares, Medicaid y Medicare son dos programas muy distintos. La principal diferencia son los criterios de elegibilidad de los participantes y la manera como se administran y pagan los servicios que ofrecen.

Medicaid ayuda a pagar los costos médicos a personas y familias con bajos ingresos, incluyendo a jóvenes trabajadores, niños y mujeres embarazadas. Se trata de un programa estatal-federal conjunto, es decir, cada estado opera y financia su propio sistema pero debe ajustarse a ciertas pautas del gobierno federal, que ayuda a costear el mismo.

Medicare, por su parte, cubre a las personas mayores de 65 años y es administrado y financiado completamente por el gobierno federal con los impuestos que pagan los trabajadores con sus salarios. Este programa también cubre a personas de cualquier edad que están permanentemente discapacitadas o que tienen una enfermedad renal en etapa terminal.

“La mayoría de las enfermedades en nuestro país son prevenibles. Es crucial que millones de estadounidenses obtengan los servicios médicos preventivos que estos programas ofrecen para que los protejan de enfermarse”, dijo Mayra Álvarez, directora asociada de la Oficina de Salud de las Minorías del Departamento de Salud y servicios Humanos de EEUU.

Según informó Álvarez, cerca de 70 millones de estadounidenses tienen Medicaid, mientras que 55 millones de personas envejecientes y con discapacidades dependen de Medicare. Muchos de ellos son hispanos.

“El Medicare y Medicaid proveen una red y un sentido de seguridad para la comunidad latina. Ambos programas ofrecen tranquilidad para familias que no tienen que preocuparse de sus padres que están envejeciendo o de alguno de sus miembros que tenga una discapacidad”, agregó la funcionaria.

Muchos retos a enfrentar

En su medio siglo de existencia ambos programas han pasado por muchas altas y bajas y han sido objeto de halagos y críticas por parte de defensores y detractores. Y, si bien han experimentado grandes avances desde que se firmó la Ley de Cuidado de Salud Asequible (ACA) en 2010, conocida como ‘Obamacare’, aún enfrentan grandes retos por superar.

Uno de los principales obstáculos para ambos programas son los problemas financieros, la sobrecarga de pacientes y la alta demanda de servicios que tienen que enfrentar. Esto aumenta las preocupaciones sobre cómo serán sostenibles a largo plazo para que estén disponibles para las generaciones futuras.

Medicare, por ejemplo, se enfrenta a una sobrecarga de beneficiarios con millones de “baby boomers” que califican al programa cada año. Según reporta el Kaiser Family Foundation, cada día 10 mil personas pasan a ser elegibles para obtener Medicare, mientras que el número de trabajadores que pagan los impuestos que ayudan a financiar el programa disminuye con los años.

“Diez mil estadounidenses llegan a los 65 años, se inscriben en Medicare y dependen de la seguridad que les proporciona este programa. Por eso es importante que nos aseguremos que este programa sea ofrecido en una manera efectiva, tomando en cuenta nuestros recursos”, explicó Álvarez.

En cuanto al Medicaid, uno de los mayores problemas que enfrenta el programa actualmente es el rechazo, por parte de 20 estados, para expandir el plan tal como está previsto bajo el ACA. Esto ha dejado a millones de persona de bajos recursos sin seguro médico, especialmente en estados del sur del país, como Texas y Florida, que tienen gran población hispana.

“Estamos trabajando con los estados para encontrar una solución que funcione para ellos. Si cada estado expande el Medicaid, más de 4 millones de personas tendrían acceso a este cuidado de salud asequible y de calidad”, indicó Álvarez.

“Los latinos son más propensos a tener bajos ingresos y por eso son más proclives a depender de programas como el Medicaid, por lo que es esencial extender ese programa para que cubra a muchos de nosotros”, comentó.

Seguro Social
El expresidente Lyndon B. Johnson (centro) al firmar el Acta de Seguridad Social con el que nacieron el Medicare y el Medicaid el 30 de julio de 1965.

Otro inconveniente que enfrenta el Medicaid, de acuerdo al Kaiser Family Foundation, es que muchos pacientes –especialmente los nuevos– se encuentran con el inconveniente de que sus doctores primarios, o los especialistas, no quieren aceptar este seguro. Ello se debe a que algunos estados, con miras a ahorrar dinero en sus presupuestos, le pagan menos a los médicos, clínicas y hospitales, de lo que pagan las compañías privadas de seguro. Por ejemplo, un estudio federal de 2012 descubrió que sólo el 40% de los doctores en el estado de Nueva Jersey aceptaban a nuevos pacientes con Medicaid.

No obstante esos inconvenientes, los expertos concuerdan en que gracias al ‘Obamacare’, tanto el Medicare como el Medicaid se han fortalecido y están cubriendo a más personas de una forma más efectiva. “El ACA ha permitido que el Medicare se haga más fuerte y se enfoque en la calidad del servicio de cuidados médicos, para que nuestros padres y familiares envejecientes tengan un programa que está allí disponible para ellos cuando más lo necesiten”, dijo Álvarez.

“El Medicaid, ahora con el ACA, no solo cubre a niños, mujeres embarazadas o personas con discapacidades, sino también a personas trabajadoras de bajos recursos, que ahora tienen un programa que los cubre por si algo les sucede en la vida”, agregó la funcionaria.

Según aclaró Álvarez, tanto el Medicaid como el Medicare cubren servicios preventivos –en algunos casos de forma gratuita–, que son críticos para la comunidad latina, especialmente los ancianos que viven con recursos limitados.

De acuerdo a un análisis del Urban Institute, cerca de la mitad de los beneficiarios de Medicare sufren de cuatro o más enfermedades crónicas. Se estima que la mitad de las personas bajo este programa sufrirán de diabetes en el 2030, y una tercera parte será afectada con una enfermedad cardíaca.

Como el caso de Domitila Rodríguez, algunas personas pueden calificar e inscribirse en ambos programas al mismo tiempo (a esto se le conoce como elegibilidad dual). Al igual que ella, tener bajos ingresos es una situación muy común para muchas personas mayores en EEUU. Ambos programas están bajo la supervisión de los Centros para Servicios del Medicare y el Medicaid, que tienen jurisdicción federal.

Pendiente con las fechas de inscripción

Las fechas de inscripción en Medicare y Medicaid son diferentes a los períodos de inscripción en los Mercados de Seguro de Salud del “Obamacare”. Para el Medicaid (o Medi-cal), la persona se puede inscribir en cualquier día del año. Para el Medicare la persona puede comenzar el proceso tres meses antes de cumplir 65 años. la persona se puede inscribir en cualquier día del año. Para el Medicare la persona puede comenzar el proceso tres meses antes de cumplir 65 años.

Las diferencias entre los dos programas

Medicare

  • Cubre a personas mayores de 65 años, independientemente de sus ingresos.
  • Personas menores de 65 años que sufren de discapacidades permanentes.
  • Pacientes con enfermedad renal grave, que requieren diálisis o un trasplante de riñón.
  • Este programa se divide en varias partes con diferentes primas: Parte A que cubre las facturas hospitalarias; la Parte B, que cubre el seguro médico; la Parte C, que cubre los beneficios de las partes A y B; y una Parte D, que cubre los medicamentos recetados.
  • Es financiado y administrado en su totalidad por el gobierno de Estados Unidos y funciona a nivel federal.
  • Las personas se inscriben en su oficina local del Seguro Social o lo pueden hacer en línea visitando socialsecurity.gov, o llamando al 1-800-772-1213.

Medicaid

  • Cubre individuos y familias de escasos recursos, a mujeres embarazadas y niños menores de 19 años.
  • También cubre a personas mayores de 65 años, individuos con discapacidades, padres con niños y adultos sin hijos.
  • No tiene carácter federal, sino que el gobierno federal aporta, pero es manejado y administrado por cada estado.
  • Las normas para la cobertura varían según el estado, al igual que los servicios disponibles. Algunos estados, por ejemplo, proporcionan servicio dentales mientras que otros no.
  • Para inscribirse contacta a una oficina estatal de Medicaid para ver si es elegible.
  • Para información sobre los programas de Medicaid de cada estado visite: HealthCare.gov/do-i-qualify-for-medicaid.

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