Editorial: Los interrogantes amenazan a Clinton

No obstante, el mayor peligro para la candidatura de Clinton proviene del uso de un server personal para manejar los e-mails oficiales durante su gestión como Secretaria de Estado.

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La elección primaria para elegir al candidato presidencial demócrata está recibiendo menos atención que la republicana a falta de una sorpresa como la popularidad de Donald Trump. Sin embargo, esto puede cambiar en poco tiempo ante las dificultades de la candidata Hillary Clinton, algunos creadas por ella misma, que amenazan su larga ambición presidencial.

En la elección presidencial de 2008 la anticipada coronación de Clinton como candidata presidencial republicana se frustró ante el surgimiento de Barack Obama, gracias al respaldo de un sector demócrata más progresista que vio Clinton como muy conservadora. Hoy el panorama tiene algunas similitudes que la contienda anterior.

El senador Bernie Sanders, un autodeclarado socialista de Vermont, es quien aparece por el momento representando el voto anti-Clinton quien al igual que Obama agrupa a los progresistas. La popularidad de Sanders en atraer multitudes gana atención de los medios, lo eleva en las encuestas y deja relegado a mucha distancia  al ex gobernador de Rhode Island, Lincoln Chafee, el ex gobernador de Maryland, Martin O’Mally y el ex senador por Virginia, Jim Webb. Ellos estan muy por detrás de la campaña de Clinton en dinero y organización.

No obstante, el mayor peligro para la candidatura de Clinton proviene del uso de un server personal para manejar los e-mails oficiales durante su gestión como Secretaria de Estado. Es inadmisible  que ella se haya manejado de esta manera, más aún es que bajo su dirección se borraran decenas de miles de comunicaciones, lo que es incorrecto aunque pueda ser legal.

El tema de los e-mails abre la puerta para que los republicanos investiguen en el Congreso y que la pesquisa siga en el Departamento de Justicia para ver si la precandidata demócrata está escondiendo algo con la desaparición de los mensajes. Este hecho tiene el potencial de perjudicar la candidatura porque además cuestiona la credibilidad de Clinton, el punto más débil de la candidata incluso dentro de los demócratas, según las encuestas.

Hillary Clinton presentó ideas importantes sobre la educación y la economía entre otros, pero los interrogantes sobre los mensajes electrónicos compiten cada vez por mayor atención en vez de reducirse. Los demócratas tienen motivos para estar inquietos, porque para bien y para mal falta  mucho para la elección presidencial.

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