Latina tiene la misión de mejorar distrito escolar conflictivo
Leticia Rodríguez-Rosario dirige un área con ocho escuelas en renovación y una de las zonas más pobres del país
Nueva York — No había silencio ni profesor frente al pizarrón. Cuando Leticia Rodríguez-Rosario entró a una clase de matemáticas de séptimo grado en la escuela 219, de El Bronx, no entendió lo que estaba sucediendo, pero eso era bueno. Fueron los estudiantes, de sólo doce años, los que le explicaron: los niños trabajaban divididos en tres grupos de dificultad para hacer una serie de ejercicios. Ellos mismos habían elegido entre el nivel bajo, intermedio o alto. Cada uno recibía ayuda a su nivel y los más altos podían enseñar un ejercicio al final de la clase.
“Piensa en el poder de eso. Hay instrucción directa, pero también hay oportunidad para que los mismo estudiantes decidan lo que quieren”, dice Rodríguez-Rosario, quien es superintendente del distrito 9. Esto no sólo sucedía en el distrito congresional más pobre del país, sino en una de las ocho escuelas en crisis del sector, parte de las llamadas “escuelas en renovación”. “Pero el nivel de participación y compromiso en esa sala de clases era altísimo”, recuerda la superintendente.
Ese tipo de ejemplos le dan a esperanza a Leticia Rodríguez-Rosario, quien proviene de ese mismo condado. Sus padres llegaron de Puerto Rico y ella fue criada y educada en escuelas públicas en El Bronx. Su papá sólo llegó a noveno grado y su madre se educó de adulta, al mismo tiempo que ella. “No tenían dinero para darnos, éramos una familia pobre, pero sí nos dieron educación. La educación, ellos decían, es lo único que nadie te puede quitar”, dice Rodríguez-Rosario, quien desde muy temprano empezó a trabajar en escuelas. Fue asistente, profesora, directora y el año pasado fue nombrada superintendenta del distrito 9, con 37,000 estudiantes a su cargo, 51 escuelas de kinder a octavo grado y un tercio de estudiantes donde el inglés no es su primer idioma. La gran mayoría de ellos son latinos.
El desafío en el distrito 9 es alto. De acuerdo a las últimas pruebas estatales, sólo un 13.8% de los estudiantes lograron niveles aceptables de inglés y lenguaje, mientras que en matemáticas la cantidad de alumnos en ese nivel fue de 17.7%. El promedio de la ciudad es 30.4% en inglés y 35.2% en matemáticas, es decir, casi el doble.
Cambiar esta realidad y mejorar los indicadores de no sólo las escuelas en renovación, sino que de todo el distrito, será un desafío complejo, donde se debe no sólo enfrentar la calidad de las escuelas, sino la gran cantidad de problemas sociales. “Hay entre un 94% y 96% de personas viviendo bajo la línea de la pobreza. Muchos viven en viviendas temporales y las familias pasan por mucho estrés económico”, dice Rodríguez-Rosario.
Por esto, dice, esta labor implicará atacar muchas bandas al mismo tiempo. Pero una de las que más le importa es la de los profesores. “Es un distrito donde es muy difícil atraer talento. Y cuando tenemos talento, tiende a no quedarse. Estamos trabajando muy fuerte para ver cómo no podemos sólo hacer crecer el talento, sino también apoyarlo y mantenerlo en nuestro distrito”, dice la superintendente. “No queremos ser una puerta giratoria para profesores, de gente que quiere experiencia, recibe experiencia y después se va”.
Por eso, cuando vio prácticas pedagógicas como las de esa clase de matemáticas en la escuela 219, se alegró. Así como también cuando ve padres involucrados, como sucedió con sus papás en su enseñanza y como espera que suceda en su distrito.
“Finalmente, cada vez me doy más cuenta de que todo tiene que ver con las relaciones”, dice Rodríguez-Rosario. “Tenemos que enseñar a los profesores a desarrollar estas relaciones. Ser mentores. Los niños son buenos leyendo a la gente. Si te ven que estás aquí por razones incorrectas, se van a cerrar en dos segundos. Si se dan cuenta que estás ahí porque realmente te preocupas por ellos, van a caminar mil millas por ti. Incluso los más duros”.
Una zona vulnerable
El distrito 9 tiene una de las poblaciones estudiantiles más grandes de la ciudad, con 37,000 estudiantes. Entre el 94% y el 96% están bajo la línea de la pobreza. Es el distrito con más de las llamadas “escuelas en renovación”, con ocho de este tipo de instituciones que han presentado constantes resultados negativos en las evaluaciones.
En las últimas pruebas estatales, el distrito tuvo resultados mucho más bajos que el promedio de la ciudad. En inglés, el porcentaje fue estudiantes en niveles aceptables fue de 13.8% y en matemáticas, de 17.7%. El promedio de Nueva York es de alrededor de el doble.
Uno de los focos de los expertos ha estado en mejorar la asistencia. En el último año fue de 90.97%, un 0.66% que el año anterior.