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El adictivo veintiseis punto dos

Todos los maratones son de 26.2 millas, 42.195 kilómetros, esta es la respuesta que doy, siempre con un poco de miedo de sonar arrogante.

Cada vez que digo voy a correr un maratón, la gente me pregunta ¿que tan larga es esa carrera? Luego de escuchar la respuesta, la pregunta que sigue es ¿que te motiva a correr por horas? ¿cómo lo haces?

El primer domingo de noviembre de cada año, se celebra el maratón de Nueva York, el cual es considerado uno de los cinco maratones más prestigiosos del mundo, junto a los de Berlin, Boston, Chicago y Londres.

Este año se espera la participación de cerca de 50,000 corredores y entre ellos el 34824 es mi número. Por séptimo año consecutivo correré en esta ciudad que tanto amo. Este será mi maratón número 16, he corrido en Arizona, Baltimore, Chicago, Hartford (dos veces), Miami, Nueva Jersey, Paris, Philadelphia.

Todo comenzó en 2004, siempre me interesó tomar el reto de las 26.2 millas. Entrené con ‘Team in Training’, un equipo a favor de recaudar fondos para combatir el cáncer.

Mi primera medalla fue la de Nueva Jersey. Nueva York siempre fue mi sueño. No es tan fácil entrar el maratón de Nueva York. Las restricciones son aun más rígidas ahora. En 2005, mi sueño se hizo realidad y recorrí los cinco condados en mis propios pies.

De Staten Island a Brooklyn, luego Queens, cruzando el puente de la calle 59 hacia Manhattan, luego a El Bronx y de vuelta a Manhattan para terminar.

¿Qué me motiva? La emoción de ser parte de algo grande, el desafío de la distancia, recaudar fondos para encontrarle cura al cáncer, saber que mi tía me espera en la milla 12 en Brooklyn, que mi hermana está en la milla 18 en la Primera Avenida, que mi mamá y mis tíos están en la milla 20 en El Bronx, y que vuelvo a ver a mi hermana y muchos de mis amigos en la milla 23 en la Quinta Avenida.

Siempre que trato de explicar lo que se siente correr un maratón y las cosas que me ayudan a terminar el reto, se me llenan los ojos de lágrimas. Es un sentimiento único para el cual no encuentro palabras.

Me motiva el orgullo que se siente al llegar. Es increíble. Me motiva cruzar la meta final y recibir mi medalla.

Te invito a compartir mi emoción este domingo.

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