El ruido nuestro de cada día

Nueva York – Los vecindarios bulliciosos continúan atormentando a los neoyorquinos. Inwood y Washington Heights siguen siendo los barrios más ruidosos, aunque las quejas disminuyeron en un 50%.

Las querellas por contaminación acústica encabezaron el listado de las 10 quejas mayormente recibidas en el servicio 311. En el Año Fiscal 2011 se registraron 253, 318 quejas.

En 2009, Inwood y Washington Heights concentraron 10, 908 quejas. Dos años después, sólo se recibieron 5, 087. La mayoría por ruido comercial (bares, clubs y restaurantes).

Un caso similar es el de Chinatown, que pasó de 7, 052 querellas en 2009 a 3, 632 en 2011.

Los vecindarios de Williamsburg-Greenpoint (Brooklyn), Central Harlem y Upper West Side (Manhattan) también integraron el listado de los 10 lugares más ruidosos.

La contaminación acústica no es un problema nuevo. En octubre de 2002, el alcalde Michael Bloomberg y el NYPD anunciaron la implementación de “Operation Silent Night” (Operación Noche Silenciosa), una iniciativa para combatir el ruido excesivo en la ciudad. Inicialmente, el programa centró sus esfuerzos en 24 vecindarios de los cinco condados.

La Avenida Westchester en El Bronx y los barrios pertenecientes a la Junta Comunal 9 (Castle Hill, Soundview, Parkchester, entre otros) fueron los primeros en aplicar “Operation Silent Night”. La cifra de quejas en esta área pasó de 3, 918 en 2009 a 2, 910 en 2010. En 2011 no figuró en la lista de los 10 vecindarios más ruidosos.

La Avenida Flushing, en Brooklyn (incluida en la Junta Comunal 1) también participó en la iniciativa de la policía. En 2009, Williamsburg y Greenpoint concentraron 1,098 quejas por ruido comercial. En 2011 sólo se atendieron 3,284.

El exceso de ruido en la ciudad que nunca duerme, obligó a las autoridades a buscar soluciones inmediatas. En 2005, el Alcalde Bloomberg firmó la Ley Local 113 que modificó el Código Administrativo en relación con el Código de Ruido, regulando principalmente el bullicio comercial y de la construcción.

En 2007, el Código de Ruido de Nueva York se actualizó por primera vez en 30 años.

Por su lado, el Doctor Rick Neitzel, de la Universidad de Washington y quien estudió en 2010 los niveles de ruido de 60 zonas de Manhattan, comentó a El Diario-La Prensa que los residentes de Nueva York están expuestos a un nivel de decibeles más alto que lo recomendado (La Organización Mundial de la Salud recomienda 55 decibeles).

El monitoreo de Neitzel indicó que en sitios tranquilos como parques, los residentes pueden percibir hasta 70 decibeles.

“El ruido es el tipo de contaminación urbana menos estudiado, pero está cada vez más ligado a enfermedades cardiovasculares, estrés y alteraciones del sueño”, explicó.