Fortuño afronta grave crisis

Gobernador de PR pasa por uno de los peores momentos de la actual legislatura

San Juan/EFE – El Gobierno de Luis Fortuño afronta uno de los peores momentos de la actual legislatura con la amenaza de un paro de camioneros, la huelga de autobuses de la capital, problemas con los proveedores del sistema de salud y la crisis en la Policía.

El líder del Ejecutivo tiene abiertos varios frentes que no le dan tregua y cuyo último episodio ha sido la destitución fulminante, tras dos días en el cargo, del director ejecutivo de la estatal Autoridad de la Energía Eléctrica (AEE), la primera empresa del país.

Alberto Escudero, nombrado para el puesto el pasado viernes y respaldadopor Fortuño por su ejecutoria en otra sociedad pública, la Autoridad de los Puertos, fue despedido por el consejo de la empresa al no desmentir de forma contundente irregularidades, cometidas en el pasado, en el pago de facturas domésticas de la luz a la compañía a la que iba a dirigir.

Fortuño vio así como su apuesta por Escudero terminaba prácticamente sin empezar, revés que no ayuda al objetivo de su administración de reducir la factura de la luz a la población, causa de descontento tanto entre la ciudadanía como en las empresas, que ven como sus costes operativos aumentan año tras año.

El conflicto en la Autoridad Metropolitana de Autobuses (AMA) afecta a 70.000 usuarios, que en Puerto Rico, una de las sociedades más motorizadas del mundo, son el grupo con menos recursos y sin capacidad financiera para costearse un vehículo.

Al conflicto de los autobuses de la capital se podría sumar a partir del próximo día 17 el de los camioneros, que acusan al Gobierno de no satisfacer completamente sus demandas.

Fortuño no solo tiene problemas en el sector del transporte y se enfrenta además a la sustitución de Medical Card System (MCS) como proveedor de servicios médicos del plan “Mi Salud” para puertorriqueños con bajos ingresos por la aseguradora Triple-S.

El Gobierno puso fin al contrato con MCS, que asistía a través del plan “Mi Salud” a cientos de miles de puertorriqueños en cinco regiones del país, por incumplimiento de las condiciones pactadas.

La situación de la Policía, incapaz de controlar la ola de criminalidad que azota el país, es otro de los frentes que Fortuño tiene que acometer entre sus prioridades inmediatas.

El nuevo jefe de la Policía, Emilio Díaz, que sustituyó al controvertido José Figueroa Sancha el pasado julio, no ha podido atajar la sangría que se cobra la vida de más de 10 personas por ajustes de cuentas relacionados con el tráfico de drogas cada fin de semana.

Un desempleo de más del 16 por ciento, los escándalos de corrupción en las dos cámaras legislativas y el estatus político de la isla son otros de los asuntos en la agenda a corto plazo de Fortuño.