Polémica por el ‘perreo’ policial

NUEVA YORK – Mientras el Comisionado de Policía Ray Kelly intentó minimizar el incidente de los policías que bailaron de una forma provocativa en la West Indian Parade en Brooklyn – y fueron captados en un video – la mayoría de hispanos entrevistados ayer por EL DIARIO LA PRENSA dijeron que los policías actuaron de una forma inapropiada y deberían ser sancionados por el NYPD.

“Está muy mal eso”, dijo Kennedy Santiago, un puertorriqueño de 47 años. “La Policía está aquí para salvar a la gente, no para ponerse frescos”.

El video –que fue grabado por una persona en la calle– muestra cómo unas bailarinas escasamente vestidas se aproximan a policías. El primer grupo de informados no responde, pero otros dos comenzaron a bailar con las mujeres, agarrándolas desde atrás.

Kelly sugirió que no le daba mucha importancia al incidente, diciendo en una entrevista en la radio que no era inusual que policías patrullando la parada “se dejaran llevar por su espíritu bullicioso”, pero indicó que el NYPD investigaría el incidente.

La Policía no comentó sobre la sanción que podrían recibir los uniformados.

Para el boricua Santiago, la mejor forma de responder sería, “¡Echarles pa’ fuera!”.

Para María, una mexicana de 30, quien no quiso mencionar su apellido, “deberían ser castigados” –no despedidos. La razón, según ella, es que “los policías deben estar pendientes de otras cosas, con tantos atentados y todo. Si lo quieren hacer en su tiempo libre está bien, pero cuando están trabajando deben estar cuidando [a la gente]”.

El día de la parada, el pasado lunes, hubo más de una decena de incidentes de tiroteos en la zona. En el caso más grave, murió un testigo inocente en el cruce de fuego entre policías y un pistolero. Dos policías también resultaron heridos.

La boricua Kayla Baruco también cree que los policías deberían ser sancionados de acuerdo con los reglamentos de la policía. “Todo el mundo quiere disfrutar, pero la policía no debe estar divirtiéndose cuando se supone que deben estar trabajando”, dijo la panameña-puertorriqueña de 24 años.

Sin embargo, algunos no estaban tan seguros. “Yo no le veo nada malo. La policía no está para hacer eso, pero no deben ser despedidos. Somos seres humanos”, dijo Raúl Santiago, un boricua de 65 años. A su lado, su amigo de 85 años, Felipe Vásquez, asintió con la cabeza. “Nada sorprende”, acotó Santiago, “Menos aquí en Nueva York”.