Se afianza guerra entre taxistas por pasajeros de calle

NUEVA YORK – Cientos de taxistas y representantes de la industria del taxi sin medallón realizaron una manifestación frente a la sede de la oficina del gobernador Andrew Cuomo en Manhattan, urgiéndolo con consignas y pancartas a que convierta en ley con su firma la legislación que autoriza la recogida en la calle de pasajeros.

El proyecto de ley que autoriza la emisión de 1,500 medallones amarillos y 30,000 licencias que permitirían a taxistas livery recoger en las calles en áreas fuera del territorio de los taxis amarillos de Manhattan, fue aprobado en Albany en junio pasado. Sin embargo, aún no ha sido enviado a la mesa del Gobernador porque, según reveló el senador estatal Adriano Espaillat, “la Legislatura está esperando que haya consenso entre los sectores afectados a fin de que Cuomo no la vete”.

“Hay diferencias en la industria livery, y en la de los amarillos hay dos bandos a favor y en contra”, dijo Espaillat. “La Legislatura está esperando que haya consenso y que todas las partes se sienten en la mesa de negociones”, señaló.

El proyecto de ley A8496/S5825 será enmendado en el Senado Estatal para agregar un impuesto de 50 centavos por pasajero a la licencia de recogida en la calle para taxistas sin medallón, impuesto que pagan en la actualidad los taxis amarillos y que va a las arcas de la Autoridad Metropolitana del Transporte, MTA.

Pero para lograr la enmienda, Cuomo tendría que llamar a una sesión especial ya que la Legislatura está en receso hasta enero.

“Si el Gobernador no firma la ley antes de enero, entonces la pieza legislativa tendría que ser sometida de nuevo y revisada para ser aprobada en el Congreso Estatal”, explicó Espaillat. “Además de la enmienda de los 50 centavos, se cree que el Gobernador quiere añadir otros cambios”, agregó.

Mientras los que están a favor luchan para que la pieza legislativa sea convertida en ley antes de enero, la industria del taxi amarillo, que se opone a la ley, dio $22,000 en contribuciones a los demócratas del Senado apenas semanas después de que la Legislatura pasara el proyecto de ley.

Cira Ángeles, portavoz de la Livery Base Owners, dijo que ellos están dispuestos a sentarse a negociar con las corporaciones de taxis amarillos y trabajar con la ciudad “para garantizar que los derechos de ambas partes sean preservados”.

“Aquí tenemos un matrimonio obligado, y queremos que las dos industrias, la amarilla y la nuestra, sigan coexistiendo como lo han hecho en los últimos 40 años”, dijo Ángeles.

Pedro Heredia, presidente de la Asociación de Bases de Taxis, dijo que la ley no sólo va a legalizar la industria del taxi sin medallón, “sino que va a beneficiar a más de 23 mil taxistas y a más de 6.5 millones de residentes que viven fuera del condado de Manhattan y en la parte alta de la Gran Manzana”.

“Los taxis amarillos se van a beneficiar porque van a obtener la venta de 1,500 medallones, y la ciudad también se va a beneficiar porque va a recibir $1,600 millones”, dijo Heredia.

Víctor Salazar, coordinar de la New York Taxi Workers Alliance, el sindicato que representa a más de 15,000 taxistas amarillos, dijo que la Alianza está a favor de la legislación porque legaliza un servicio que se viene realizando por 40 años y no interfiere con el servicio que ofrecen los amarillos.

El alcalde Michael Bloomberg, el portavoz de la Asamblea Sheldon Silver y otros legisladores también quieren que el proyecto de ley sea firmado, aunque Silver dijo que necesita algunos cambios.

El gobernador Cuomo expresó su intención de “participar” en las negociaciones para que se llegue a un acuerdo final sobre la legislación.

“Hay cosas buenas en este proyecto de ley”, dijo Cuomo en el programa The John Gambling Show. “Deseamos que la legislación se implemente. Queremos el servicio de taxi en las comunidades fuera de Manhattan. Queremos los $1,000 millones de ingresos para la ciudad de Nueva York, pero hay algunas cuestiones que tenemos que cambiar”, señaló.

Y una de las cuestiones que Cuomo quiere cambiar es el número de taxis que serán accesibles para personas discapacitadas, que para muchos es muy bajo.

La legislación autoriza a la Comisión de Taxis y Limosinas de ciudad, TLC, emitir 1,500 medallones de taxis amarillos adicionales (actualmente hay 13,237), siempre que 569 de éstos sean restringidos para el uso de vehículos accesibles a personas con discapacidades, aumentando el número de tales licencias a 800.

El lado de los taxistas livery que se opone a la legislación es el que representa la Federación de Taxistas de Nueva York, encabezada por Fernando Mateo, que asegura que la ley “va a desestabilizar más la industria livery, porque los trabajadores del volante tendrán que pagar más impuestos y el costo de los seguros aumentará”.

Actualmente los taxistas livery pagan de $5,000 a $7,000 de seguro de vehículo, y la Federación calcula que subirá en un 10% a 15%.

En la ciudad de Nueva York hay unos 22,000 taxis livery, según TLC.