Obama bajo vigilancia

El Centro para Pesquisas Aplicadas (Center for Applied Research) que publica la revista Colorlines.com, reporta que entre enero y junio de 2011, se deportaron 46,000 padres y madres de niños que son ciudadanos estadounidenses.

En agosto de 2008, desde la ciudad de México, yo miraba por televisión mientras que Obama aceptó ser nominado para la Presidencia de los Estados Unidos. Dijo en aquel discurso que para él, era inaceptable que una madre fuera separada de su hijo en los Estados Unidos.

Antes de ver ese discurso, agentes armados de inmigración norteamericanos (ICE) me habían llevado arrastrada de los brazos de mi hijo. Tuve la experiencia lamentable de haber escuchado a Obama, cuando era senador federal, comprometerse a parar la separación de mi hijo, una promesa incumplida. Aun así, quise creer en este primer candidato afro-norteamericano para la presidencia.

Cuando, en los primeros dos años de la gestión de Obama como presidente, aparecían reportes de aumentos en la tasa de personas deportadas, alcanzando a un millón en julio de 2011, nos enteramos hasta de lo dicho por personas que encontramos en México que todavía se separaban las familias de sus hijos nacidos en los Estados Unidos. Observábamos mientras el congresista Luis Gutiérrez y muchos compañeros en la Familia Latina Unida participaban en reuniones masivas en 30 ciudades en los Estados Unidos, donde exigían un alto a la separación de familias. Esta gira terminó con una marcha de niños en Washington D.C. en agosto cuando el mismo congresista fue arrestado.

El Centro de Pesquisas Aplicadas (Applied Research Center), que publica la revista Colorlines.com, reporta que 46,000 padres y madres de ciudadanos norteamericanos fueron deportados entre enero y junio de 2011. No hay información sobre cuantos niños en total fueron afectados, pero el Centro reporta también que hay por lo menos 5,100 niños en casas de acogida por razón de que su padre o madre o los dos están detenidos o han sido deportados.

La administración de Obama, respondiendo a la campaña de Familias Unidas, anunció su nueva política de “discreción” en agosto. El Congreso ahora ha exigido que el departamento de Seguridad Interna (Homeland Security) reporte cada seis meses sobre el número de niños separados de sus familias por razón de la deportación de los últimos.

La Familia Latina Unida va a estar observando la próxima publicación de estas cifras. Debe empezar a revisar unos 300,000 casos pendientes a ver si se debe aplicar la discreción fiscal debe aplicar en cada caso. Pero la encargada de Seguridad Interna ha dicho en una audiencia del congreso que este proceso aun no ha comenzado.

Yo se que es una temporada de elecciones. Se muy bien que todos los candidatos republicanos han mostrado que no les importan nuestras familias y nuestros niños. Pero también conozco el dolor que surge en mi corazón y en el de los de millones de latinos en los Estados Unidos cuando nos ponemos a pensar de las promesas incumplidas de Obama.

Insto a toda persona que carece de documentos en EE.UU. a que hable con por lo menos cinco ciudadanos y llevarlos a que se inscriban para poder votar. Existen 11 millones de personas que pueden votar pero que actualmente no están inscritos.

Y si Obama nos está mintiendo, otra vez debemos “ocupar” las oficinas de su campaña de reelección.