Incoherencia de una primera dama

Recientemente estuvo de visita en Nueva Yok y otros estados del noreste del país, la doctora Margarita Cedeño de Fernández, Primera Dama de la República Dominicana.

Su gira obtiene mayor interés debido a que “mamá”, como le llaman sus parciales, ahora es la candidata vicepresidencial del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), del cual su esposo, el doctor Leonel Fernández Reyna, es el presidente y primer mandatario de la nación quisqueyana de unos 10

millones de habitantes.

Margarita es, como se había pronosticado, la compañera de boleta de Danilo Medina, por el partido de gobierno, y se cree que ganarán las elecciones del

2012 porque tienen todo el dinero del mundo para hacerlo, aunque a los dos se

los tilda de impopulares y que no “conectan” con el pueblo. Sin embargo, lucen como el binomio a vencer. Ya se ha hablado de 40 mil millones de pesos para

invertirlos en la campaña electoral, y se espera que haya más dinero bajo la

manga, porque no es verdad que Leonel dejará que su “media naranja” reciba la “pela” electoral que planea darle Hipólito Mejía, candidato del Partido Revolucionario Dominicano.

A propósito, no es verdad que el PRD vaya a ganar las elecciones del 20 de mayo del 2012 sin invertir dinero.

Pero, volviendo al tema de la visita de la Primera Dama a Nueva York, cabe resaltar que ella haya rechazado una invitación a los Premios Latinos 2011 donde se congregaron unos 210 medios de comunicacion de todas partes, escenario apropiado para la promoción de cualquier agenda. Sin embargo, pese a ser invitada con anticipación, doña Margarita ni siquiera tuvo la cortesía de responder adecuadamente el pedido. Y lo peor aun, ella llegó a Nueva York el mismo día del evento, y prefirió reunirse con varios periodistas en la sede del Consulado Dominicano, donde supuestamente habría sido “agredido” el comunicador Miguel Cruz Tejada, por la publicación de la cinta donde el presidente Fernández reveló el plan del gobierno para que el PLD se perpetue en el poder.

Los políticos dominicanos siempre andan perdidos, rodeados de malos asesores, con personeros que no hacen el trabajo; sin estrategias.