El sucio está en la alcaldía

La peste a basura acumulada, orina, escreta y el mal olor del sudor que producen días sin bañarse o ducharse, fueron declarados antihigiénicos. ¡Fo!

Se añadieron las advertencias del Departamento de Bomberos. Es que temían que hubiese una explosión o que las carpas que los cobijaba en contra de la inclemencias del tiempo fueran a encederse.

Los titulares diarios de periódicos que están en manos de bandoleros que son parte del sistema de inigualdad, le exigían a El Tirallonario alcalde que los sacara a como dé lugar.

Como típico ladrón, que se aprovecha de la oscuridad de la noche, Michael R. Bloomberg dio la orden a su títere en el número 1 de Police Plaza. El servil Raymond W. Kelly procedió a movilizar a los bandidos que visten de azul. Seguro que entre los policías que atacaron a los indefensos patriotas de Zuccotti Park había ciertos tipos de criminales que se escoden detrás de sus placas para cometer fechorías.

Los que disfrazan su hombría procedieron a actuar como los soldados que envió Hosni Mubarak a atacar a los valientes jóvenes egipcios que no aguantaban más abusos del tiránico enano intelectual que se impuso por cuatro décadas.

Miguelito se llenó de orgullo en la mañana de ayer. En su monólogo de seis minutos y ocho segundos, el mandatario dijo que él había tomado la decisión. Y al final añadió: “También debo señalar que ayer por la noche hablé con el gobernador Cuomo para inormarle sobre nuestro curso de acción y él ofreció cualquier tipo de ayuda, si pensábamos que era necesario”.

Le pedí al encargado de prensa de Andrew Cuomo – el cómplice en todo esto – detalles de la conversación entre su jefe y el alcalde y, al cierre de la edición que usted está leyendo, recibimos sólo esta declaración: “El gobernador respalda la habilidad de cada alcalde del estado para manejar este asunto, como ellos decidan”.

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