Crece un árbol de atención de la salud en Washington Heights

Guía de Regalos

En Washington Heights e Inwood ha crecido un árbol de atención a la salud, prometiendo la mejor atención para los pacientes. En junio de 2010, se formó una colaboración regional de salud encaminada a mejorar la prestación servicios a hispanos e inmigrantes en el Hospital Presbiteriano de Nueva York.

El crédito para este programa pertenece al Dr. Emilio Carrillo, vicepresidente de salud comunitaria en New York-Presbyterian Hospital.

El programa fue diseñado para coordinar mejor atención en una nueva “casa médica”. El objetivo era crear una “aldea médica” donde trabajadores de la salud bilingües coordinaran la atención y garantizaran a los pacientes acceso a los medicamentos. Este programa se concentró en las enfermedades crónicas: diabetes, asma e insuficiencia cardíaca.

Las tres enfermedades son mejor tratadas por atención ambulatoria, especialmente si los regímenes de tratamiento son supervisados y seguidos de cerca. Este tipo de atención coherente normalmente no existe en comunidades con alta tasa de inmigrantes y barreras de lenguaje.

Los resultados del programa después de un año fueron impresionantes. Un artículo, donde el Dr. Carrillo es el autor principal, dice que el modelo de “casa de salud” mostró “una reducción significativa del número de visitas de emergencias”. Además, el artículo señala que el modelo de colaboración de salud Regional de New York-Presbyterian es relevante para los esfuerzos de reforma de salud nacional porque representa un modelo eficaz de coordinación de atención para una comunidad de inmigrantes pobres.

Estoy orgulloso de haber respaldado al Dr. Carrillo cuando el programa fue lanzado el 28 de junio de 2010.

Ahora quiero llevar los resultados de este programa a Albany para que se convierta en un piloto que oriente políticas de salud a nivel estatal y nacional.

Animo a mis colegas en la legislatura y la oficina del Gobernador a que estudien lo que ha logrado el Dr. Carrillo y busquen su orientación sobre las lecciones que deja este programa.

Solo unas palabra sobre cómo se logró esto. El Dr. Carrillo estuvo en el centro, pero se benefició de los recursos de New York-Presbyterian y su amplia red en Washington Heights e Inwood. También tuvo la visión de referirse al interés filantrópico de la Fundación Heinz para ayudar a financiar esta iniciativa. La Fundación Heinz llegó al Dr. Carrillo y el resto, como dicen, es historia.

El Dr. Carrillo supo como mezclar la filantroía y dinero semilla corporativo para para ayudar al pueblo al fomentar modelos positivos de salud en comunidades como la nuestra.

La mejor manera que podemos decir gracias a Dr. Carrillo es manteniendo viva la luz brillante de su buen trabajo, para que el árbol que sembró sea apenas el primero de un nuevo bosque que dé mejor atención médica a quienes antes no la tenían. Apoyo un un plan para difundir esta idea lo más ampliamente posible, para que el mayor número de neoyorquinos pueda beneficiarse de este modelo de salud de calidad.