Asesinan a activista en México

Era parte del movimiento de Javier Sicilia; exigía justicia tras la desaparición de su hijo

MÉXICO, D.F. (EFE).- Un activista mexicano que pedía justicia por la desaparición de su hijo, y que integraba el movimiento de paz encabezado por el poeta Javier Sicilia, fue asesinado a tiros en el norteño estado de Sonora, informaron ayer fuentes oficiales.

La Policía Estatal Investigadora (PEI) dijo en un comunicado que Nepomuceno Moreno Núñez, de 56 años, fue asesinado el mediodía del lunes en Hermosillo, capital de Sonora, cuando pasaba por la avenida Reforma e Ignacio Pesqueira, en el barrio Centenario.

Moreno, casado y con dos hijos, circulaba en una camioneta y su cuerpo quedó tendido dentro del vehículo “con varias heridas en diferentes partes de su cuerpo”, dijeron las mismas fuentes.

En el lugar de los hechos los agentes de los Servicios Periciales de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) hallaron siete casquillos percutidos calibre .40 milímetros.

Moreno salió de la cárcel hace un año y medio, después de que fue detenido por supuesta posesión de armas de fuego de uso exclusivo del Ejército, y se le acusó de participar en el ataque a tiros contra una vivienda en noviembre de 2005, recordó la PEI.

Sin embargo, fue absuelto de esos cargos y nunca fue condenado.

El activista llevaba alrededor de un año denunciando la desaparición de su hijo junto a cuatro personas más en julio de 2010, lo que atribuía a un supuesto secuestro cometido por policías de Sonora en Ciudad Obregón.

De los cuatro jóvenes, dos siguen desaparecidos, uno fue encontrado ahogado en un canal y otro fue liberado por sus captores.

En su día, las autoridades encontraron 18 tarjetas bancarias clonadas y robadas dentro del auto en el que se movilizaban los jóvenes, por lo cual los relacionan con la delincuencia organizada.

Moreno participó en la llamada Marcha por la Paz que encabezó el activista mexicano Javier Sicilia desde Cuernavaca hasta el Zócalo de la Ciudad de México en mayo pasado.

Además, hizo parte del grupo de víctimas de la violencia invitados por el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad (MPJD), que lidera Sicilia, a un debate televisado en octubre pasado con el presidente Felipe Calderón.

En esa ocasión, Moreno narró su caso y pidió a Calderón que le garantizara su seguridad personal, ya que denunció haber recibido varias amenazas de muerte.

Por su parte, el poeta mexicano Javier Sicilia, líder del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad (MPJD), pidió ayer la remoción de un fiscal que debía haber brindado protección a Nepomuceno Moreno.

Sicilia, quien se encuentra participando en la Feria del Libro de Guadalajara (FIL), apuntó directamente al fiscal del estado mexicano de Sonora, Abel Murrieta, por su presunta responsabilidad en no haber garantizado la seguridad de Moreno.

“No es posible tener a un procurador que ha tenido esas omisiones que, además, criminaliza a una víctima, ¿no? Esperemos verlo fuera. Sería un acto de una verdadera altura política y moral y una buena señal para los ciudadanos por parte del gobernador”, dijo Sicilia.

“Lo terrible del acontecimiento -añadió- era que había sido “la ‘crónica de un asesinato anunciado’”.

Sicilia añadió que el activista asesinado fue un hombre “valiente”, “ejemplar”, “dulce”, “afable” y “alegre”, que había recorrido “11,000 kilómetros” en el país llevando una foto de su hijo y le había pedido al presidente Felipe Calderón que le ayudara a encontrarlo.

Agregó que Moreno estaba amenazado de muerte, así como “dos o tres” miembros más del MPJD, una plataforma de víctimas constituida en abril pasado, que exige al gobierno mexicano un cambio en su estrategia de combate contra el crimen organizado, y que había pedido protección al gobierno federal y al de Sonora.

El portavoz de la PGJE de Sonora, José Larrinaga, afirmó por su parte en rueda de prensa que hay “líneas de investigación”, pero que todo apunta a que el homicidio del activista está relacionado con la delincuencia organizada, por sus propios antecedentes penales y el secuestro de su hijo.

Señaló que Moreno fue sentenciado en 1979 en Estados Unidos por el delito de conspiración y tráfico de heroína, y que posteriormente sufrió un secuestro en 1997, un caso por el que fue detenido un sospechoso.

Además, recordó que fue detenido en 2005 por supuesta posesión de armas de fuego prohibidas, y se le acusó de participar en el homicidio de un hombre en Hermosillo, delitos por los que fue absuelto.

El funcionario añadió que uno de los jóvenes desaparecidos con el hijo de Moreno enfrentó un proceso por robo de vehículo y otro estaba “involucrado en un homicidio ocurrido el 20 de septiembre de 2008” en Ciudad Obregón.

También mencionó que otro hijo de Moreno se encuentra preso por el delito de robo con violencia, y negó que la víctima hubiera denunciado alguna vez en Sonora ser objeto de amenazas ni que hubiera solicitado medidas de protección.

Moreno es el segundo miembro del MPJD asesinado después de la muerte de Pedro Leiva Domínguez, comunero de Santa María Ostula, en el occidental estado de Michoacán, el pasado 7 de octubre.

Por su parte, integrantes del MPJD rechazaron en una conferencia de prensa el homicidio de Moreno, responsabilizaron del hecho a las autoridades locales y exigieron justicia.

Pietro Ameglio, integrante del movimiento, consideró que es “indigno y vergonzoso” que la PGJE sugiera que el asesinato está relacionado con el pasado del activista, y manifestó que Sonora padece “un clima que huele a fascismo por todos lados”.

Aseguró que el hijo encarcelado de Moreno está preso con “cargos totalmente inventados”, y que incluso a la hija de la víctima la despidieron de un empleo con el gobierno por el activismo del padre.