La ley de ‘Salarios Justos para los Neoyorquinos’

El 21 de noviembre, miles de personas de todas partes de la ciudad llenaron la Iglesia Riverside en el alto Manhattan pidiéndole fuertemente a esta administración que haga lo correcto por la gente de la ciudad en pasar la ley de ‘Salarios Justos para los Neoyorquinos’.

Cuando los grandes proyectos de desarrollo económico reciben subsidios públicos deben pagarles a sus futuros empleados un “salario digno”, lo que actualmente define la ley federal como $10 por hora con beneficios, ó $11.50 sin beneficios. Esta es una suma modesta. Sin embargo, nuestros oponentes siguen describiendo este proyecto de ley como el fin para los negocios en la ciudad de Nueva York, a pesar de que sus afirmaciones son incorrectas.

Lo que oí desde el podio en la iglesia de Riverside fue la voz fuerte de muchos residentes que no han sido ayudados por los programas de creación de trabajos y contra la pobreza creados por el alcalde Bloomberg. Ellos buscan un nuevo camino para poder salir adelante.

Cuando la ley de ‘Salarios Justos para los Neoyorquinos’ fue introducida por primera vez, los miembros de la comunidad empresarial expusieron sus preocupaciones. Los partidarios del proyecto de ley, incluyéndome a mí, examinamos las preocupaciones que se nos presentaba y le hicimos los ajustes necesarios. Nuestro proyecto de ley no perjudicará a las pequeñas empresas o desarrollos de viviendas asequibles, a pesar de las afirmaciones equivocadas y mal informadas por parte de nuestra oposición.

A pesar de nuestros esfuerzos de buena fe en realizar los ajustes necesarios, es evidente que muchos de nuestros oponentes no apoyarán este proyecto de ley, sin importar cuantas veces la ajustemos para atender sus preocupaciones.

Otras ciudades que tienen leyes de “salarios dignos” no han visto ningún impacto negativo en el desarrollo de negocios. Los testimonios de expertos que hablaron en frente del concejo municipal, un día después de nuestra manifestación en la iglesia, mostraron que la ciudad de Los Ángeles no ha visto ninguna disminución en la actividad empresarial, después de que pasó su propia legislación de salarios justos en el 1999. Muchos de los mismos argumentos en contra de nuestro proyecto de ley se utilizaron en aquel entonces, sin ningún tipo de datos para demostrar que un “salario digno,” perjudicaría a los negocios. Los que se oponían a un salario digno en ese tiempo estaban equivocados, así como están equivocados nuestros presentes oponentes incluyendo al alcalde Bloomberg.

La manifestación en la Iglesia Riverside, fue una ocasión histórica, miles de personas se reunieron entre las mismas paredes que una vez fueron testigos del Reverendo Dr. Martin Luther King Jr. Ese evento le demostró a nuestra oposición que el punto de vista de la economía en la calle es muy diferente a su punto de vista. Se demostró que la mayor parte de esta ciudad se moviliza para cambiar la forma en cómo hacemos negocios.

Nuestro gran alcalde, Fiorello LaGuardia, le dijo a la gente de esta ciudad que no estaba de acuerdo que los millonarios sean rescatados al recibir más dinero del contribuyente. Es hora de volver a ese espíritu, y que esta administración escuche la voz de los residentes alrededor de la ciudad que piden que pasen la ley de ‘Salarios Justos para los Neoyorquinos’.