Maltrato a hispanos en Arizona

Maltrato a hispanos en Arizona

Un nuevo reporte del Departamento de Justicia federal provee evidencia fresca para lo que muchos estadounidenses ya sabían – que la Policía del condado de Maricopa en Arizona tiene prácticas anti inmigrantes y racistas.

Pronto, la Corte Suprema decidirá sobre la legalidad de la ley SB1070 de Arizona. La Corte está inspeccionando las provisiones más controversiales de esa legislación –más específicamente, aquellas que convierten a oficiales de policías en agentes de inmigración, que persiguen a personas de apariencia latina. El reporte del Departamento de Justicia provee más pruebas en contra de esa ley.

Resulta que mucho antes de que la gobernadora Jan Brewer pasara la SB1070, los policías de Maricopa County ya se habían embarcado en un sostenido ataque étnico.

El reporte de 22 páginas presentado ayer por el Departamento de Justicia acusa al alguacil de Maricopa, Joe Arpaio (el equivalente del comisionado de policía), de una serie de alarmantes abusos policiales contra latinos –desde detenciones a personas por mera apariencia latina y uso de términos derogatorios contra hispanos, hasta confinamiento solitario a prisioneros que no hablan inglés y retaliación contra aquellos que se quejan de tales abusos.

La investigación de tres años a la policía de Maricopa concluye, con toda razón, que las prácticas de Arpaio son inconstitucionales- y le da hasta el 4 de enero para que haga cambios. Hispanos y grupos de derechos humanos y civiles estarán vigilando que así sea.

Pero el vergonzoso sentimiento anti-inmigrante en Arizona, y otros estados, resalta problemas más grandes. Dos de ellos que la inmigración es un asunto demasiado susceptible a posturas ideológicas para ser dejado en manos de los estados, y que el Congreso debe reiniciar los esfuerzos para lograr una reforma migratoria.

El primero es un hecho constitucional que la Corte Suprema debe restablecer. El segundo está en mano de nuestros funcionarios electos. Desafortunadamente, demasiados de ellos están jugando política con la inmigración. Pero mientras más esperan, más difícil se les hará revertir el sentimiento anti-latino y recuperar el apoyo de los hispanos –crítico en un año electoral.