Papá Noel visita primero a los menos afortunados

Papá Noel visita primero a los menos afortunados
Jasmin Rodríguez junto a sus hijos Matías y Naishja Román, durante un evento de la Fortune Society que da regalos a niños de familias menos afortunadas.
Foto: Humberto Arellano / EDLP

Manhattan – Matías Román y su hermana Naishja, de ocho y siete años respectivamente, recibieron ayer la visita anticipada de Papá Noel que les hizo entrega de sus regalos.

Matías podrá ahora jugar con sus amigos porque ya cuenta con su propia pistola de agua. “Antes cuando quería jugar ¡me la tenían que prestar!”, y le brillaban los ojos mientras lo decía. Para Naishja, que quiere ser como su mamá, la trajeron un juego completo de cocina.

Ellos, junto con los niños de otras 11 familias residentes en el edificio de Castle Garden en el oeste de la calle 140 de Manhattan, se beneficiaron de la ayuda proporcionada por los ayudantes de Papá Noel: 10 trabajadores del canal televisivo HBO que hicieron realidad sus peticiones de Navidad y empaquetaron sus regalos.

“Solíamos hacer intercambio de regalos entre nosotros pero el año pasado decidimos que en vez de comprar para nosotros lo haríamos para los niños. ¡Lo disfrutamos tanto que decidimos hacerlo un segundo año!”, explicó Aretha Mercurius del Departamento de Desarrollo de HBO y la única que pudo estar presente.

La autora de la idea, Moana Casanova, está fuera de Nueva York pero representándola acudió su madre Jasmine Lee.

“Mi hija lleva ayudando a las familias necesitadas desde que tenía 10 años. Normalmente elegía una familia pero cuando se mudó a Nueva York la hablaron de la Fortune Society y esta residencia”, dijo Lee. Al ser tantas familias Moana no podía hacerlo sola y embarcó a sus compañeros de trabajo en el proyecto.

En el edificio de Castle Garden para familias de bajos ingresos viven 113 familias que han conocido el desamparo, los refugios y las cárceles. Hoy esas familias han recuperado el control de sus vidas gracias a la ayuda de la Fortune Society.

“Anualmente proporcionamos servicios de apoyo a unas 3,000 personas y este es uno de nuestros nuevos proyectos: dar viviendas permanentes asequibles”, informó Stanley Richards, Senior vicepresidente de la Sociedad.

“No quiero que mis hijos pasen por lo que yo pasé, quiero romper el círculo”, dijo Jasmine Rodríguez, mamá de Matías y Naishja. Rodríguez creció sin padre y con una madre drogadicta. Cuando tuvo su propia familia su esposo enfermó y tuvieron que vivir durante tres años en refugios. Desde hace uno viven en Castle Garden.

“Nos ayudan muchísimo están encima de nosotros confirmando que estamos bien, chequeando a la familia”, declaró.

Rodríguez estudia administración de negocios y ahora va a compaginar esos estudios con los de cocina.

“Quiero tener mi propio negocio: bien un restaurante o una panadería y pastelería”, asegura con determinación.