Errores al montar una empresa

Un autor financiero señala los pasos a evitar cuando se quiere establecer un negocio

Errores al montar una empresa
Se deben recibir consejos para tener un negocio.
Foto: archivo

Según el experto en finanzas Sergio Fernández en su nuevo libro Vivir sin jefe, el primer error al emprender una empresa es querer vivir de una afición dejando de lado la parte comercial que exige montar un negocio. El segundo es no tener una estrategia clara y ahogarse al aceptar cualquier proyecto. El tercero, y más importante, es no cultivar honestamente la confianza del cliente.

En su libro el escritor español recopila varios consejos y consideraciones para tener en cuenta antes de montar una empresa. He aquí algunos de los más interesantes:

En una crisis como la actual, con una pérdida masiva de pequeñas y medianas empresas, es difícil montar un negocio que sobreviva.

Al emprender una empresa hay que asumir que no tendrás un sueldo fijo.

El trabajo llena gran parte de la vida y la única forma de estar satisfecho es hacer lo que de verdad te gusta.

Aunque disfrutar del trabajo es clave para no perder el entusiasmo por la empresa, montar una empresa exige tener un don comercial para vender lo que uno produce.

La empresa no funciona si no convencemos al cliente del valor añadido de lo nuestro sobre los demás productos.

Los negocios se mueven gracias a la confianza del cliente.

Habla con los clientes. No resultes pesado pero mantén el contacto según avanza el proyecto.

Procura no entregar los lunes, pues eso supondrá trabajar el fin de semana.

En una empresa es importante saber dónde poner los límites y no cometer el error de dedicarse a lo urgente en vez de a lo importante.

Lo mejor es centrarse en lo más importante del negocio en vez de desperdiciar recursos. Es vital hacer cada año una hoja de ruta con los objetivos a cumplir para focalizar todo en ellos.

El negocio cambia con el paso del tiempo, por lo que conviene revisar periodicamente qué da más beneficios y qué sobra.

Anclarse en unos proyectos que exigen mucho y rinden poco dificulta mejorar el negocio con clientes mejores.

Trabajar con conocidos o familiares es un error. Si no se puede evitar, lo mejor es dejar claro un contrato lo más claro posible al principio de la relación. Mezclar dinero y amigos acaba mal.

De una relación de trabajo es fácil que surja una relación de amistad buena. Pero de una buena amistad es difícil que salga una relación de trabajo buena.