Romney marcha firme hacia la nominación

Tras su victoria en New Hampshire, el ex gobernador de Massachusetts Mitt Romney podía decir que los votantes han decidido y que él con seguridad será el candidato del Partido Republicano en noviembre.

Pero Romney ahora tiene que ir a otra prueba el sábado de la semana entrante en Carolina del Sur.

Allí los votantes son diferentes; sureños y conservadores. Los independientes no pueden participar en las primarias del 21 de este mes como lo hicieron en New Hampshire. Y ahí, Romney que según las encuestas entra en Carolina del Sur con una ventaja de más de 10 puntos, va a enfrentarse a su más fuerte reto.

En Carolina del Sur los esperan los partidarios del expresidente de la Cámara de Representantes Newt Gingrich, que tiene un grupo independiente que ha recaudado $5 millones para atacar a Romney por las decisiones que tomara cuando estaba al frente del grupo de inversionistas Bain Capital. Los ataques van a ser brutales, e incluyen un documental de cerca de media hora y $3.4 millones para atacarlo.

Según muchos republicanos esto será un ataque contra el sistema capitalista que bien pudiera venir de los partidarios del Presidente Obama. Pero no, esta vez vienen de partidarios de un republicano conservador, Gingrich, quien no le perdona a Romney la campaña negativa en su contra que sus partidarios hicieron en Iowa.

Queda por ver si estos ataques dañarán a Romney, y lo que es más importante, si hay algún candidato republicano que aún pueda surgir como el anti-Romney en Carolina del Sur y en la Florida el 31 de este mes. Para esa fecha la contienda puede estar completamente definida, al menos que surjan sorpresas en las próximas semanas.

Carolina del Sur siempre ha sido el estado que ha definido quien gana la candidatura republicana. Gingrich y Santorum tienen sus esperanzas cifradas en ese estado. En que votantes más conservadores en temas sociales y económicos abandonen a Romney y voten por ellos.

No va a ser fácil. Para que pueda ganar el anti-Romney, tienen que unirse los candidatos conservadores del partido – principalmente Gingrich, Santorum y Rick Perry, el gobernador de Tejas que apenas sacó el 1 por ciento del voto en New Hampshire. Pero mientras los tres candidatos que quedaron en cuarto, quinto y sexto lugar en la contienda de New Hampshire sigan en la contienda, ellos dividen el voto conservador. Romney gana.

Paul tiene un grupo de seguidores fieles y fanáticos de sus ideales libertarios. Pero a Paul le va a ser difícil crecer su porcentaje de adeptos dentro del partido. Una advertencia a quien gane la primaria republicana: No olviden a los partidarios de Paul. Ellos van a ser muy importantes en las elecciones de noviembre.

El sábado de la semana entrante puede ser – o mejor dicho debe ser – decisiva. Si la campaña negativa en contra de Romney funciona, puede pasar cualquier cosa. Si no, hay que para de especular y pensar que en noviembre tendremos una elección entre Romney y Obama.

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