Subir tarifas del tren causa enfermedades

Algo parecido a lo que ocurre en Nueva York y Nueva Jersey se presenta en otras ciudades. Parece algo irracional, pero elevar el costo por cada viaje en el tren de Boston puede llevar a los conductores a regresar a sus vehículos en lugar de viajar en el transporte público. Si hay más carros en las autopistas y vías urbanas, la emisión de gases será mayor así como las enfermedades respiratorias y cardiovasculares. Una persona común nunca se imaginará que las altas tarifas del transporte pueden aumentar la mortalidad humana.

Un reciente estudio de Tufts University, que tomó cinco años examinando la contaminación de la vía 93 y sus vecindarios, mostró que aspirar el humo de los de carros durante varios años, causa inflamación de los pulmones y contribuye a los ataques del corazón.

El doctor Doug Brugge, profesor de Salud pública, presentó el informe al tiempo que la MBTA anuncia el recorte de servicios, rebaja de viajes en la línea morada hacia pueblos y ciudades de Massachusetts, eliminar el Ferry y la línea verde que viaja por la Huntington Avenue donde hay varias universidades y hospitales.

Subir a $2.50 cada viaje en el tren más antiguo de los Estados Unidos no solamente es dañino para el bolsillo sino también para la salud.

Quienes están contra la reducción de servicios dicen que es un paso hacia atrás.

Todo indica que la comercialización publicitaria de las estaciones y vagones no será una solución. Para superar el déficit de $161 millones de la MBTA han elegido al pasajero como el único redentor.

Esperamos que los especialistas encuentren una financiación adecuada, que no salga de los ingresos de los trabajadores. El tren debe seguir siendo un servicio, no un negocio. Es el caso de Nueva York y de otras grandes ciudades.

Elevar las tarifas del transporte público puede ser una epidemia que nos afecte la salud y las finanzas.

Mejorar el servicio nos hará respirar con más tranquilidad.