Victoria para el PRD el 20 de mayo

Cuando un pueblo se revela y se pone en pie de lucha, no hay quien pueda callar esas voces. A pocos meses de la elecciones presidenciales, el pueblo dominicano está pidiendo un cambio de dirección de gobierno, mientras el Ing. Hipólito Mejía en las encuestas está por encima del candidato oficialista, Lic. Danilo Medina, a quien derrotó en el pasado.

Pero como el pueblo dominicano sabe castigar a sus gobernantes cuando éstos se equivocan, ahora se siente engañado por los peledeistas, quienes han saqueado el país y han permitido que ciertos sectores y clases sociales desaparezcan para darles paso a una nueva generación de millonarios con el dinero del pueblo.

Como un chiste, la Primera Dama dijo que ella no puede coger vacaciones. A lo que el candidato vicepresidencial por el PRD, Lic. Luis Abinader, de manera muy respetuosa la invitó a que por ética tomara una licencia en sus funciones como ministra de estado, para que se dedique a hacer su campaña sin usar los recursos del Estado, que son propiedad de todos los dominicanos.

Algo poco común ocurrió en la inauguración del túnel que conecta las avenidas José Ortega y Gasset y Santo Tomás de Aquino, próximo a la Universidad Autónoma de Santo Domingo, cuando en plena inauguración una mujer empezó a gritar “Llegó Papá, llegó Papá”, en presencia del presidente Leonel Fernández, y de la primera dama doña Margarita Cedeño de Fernández, candidata vicepresidencial para las próximas elecciones.

Esto denota que los perredeistas están fuertes y focalizados en un solo norte: la victoria del ingeniero Hipólito Mejía, cuya campaña luce coherente.

Pocos mandatarios o candidatos presidenciales hacen lo que hizo el candidato del PRD: jugar varias partidas de dominó con su pueblo. Esas son cosas que siempre han distinguido al Ing. Mejía y que lo colocan como un hombre de éxito.

Ahora los “comesolos” quieren implementar todos los programas de gobierno que está ofreciendo el candidato presidencial del PRD, en una medida desesperada por aumentar la simpatía del pueblo que no les perdona estos ocho años de saqueos, indiferencia ante los pobres, abandono en el campo, así como el ignorar el 4% para educación, mientras regala una universidad al hermano pueblo de Haití.