El voto hispano puede decidir las primarias en la Florida

El voto hispano representa el 13,1% de todos los votantes en la Florida. Con las primarias la semana que viene muchos van a comenzar a comparar el voto hispano en el estado con el de la nación. Están equivocados.

Justo a tiempo llega la información del Pew Hispanic Center que nos da un indicio de cómo es el voto hispano en la Florida. El estudio dice que:

La mayoría de los hispanos en la Florida ya no están inscritos en el Partido Republicano, y no lo son desde el 2006. De acuerdo a una encuesta del censo, en el estado hay 564,513 hispanos inscritos en el Partido Demócrata; 452,619 son republicanos, y 431,131 no están afiliados a ningún partido.

Esto es fácil de entender. El 32% de los votantes hispanos del estado son de origen cubano; el 28% es puertorriqueño; y el 9% es de origen mexicano.

En la Florida el número de votantes blancos es superior a la suma de los votantes negros e hispanos en el estado.

A la vez, en el estado el margen de votantes inscritos como demócratas ha disminuido. En el 2008 la diferencia entre demócratas y republicanos era del 5,8%. Hoy día es del 4,3%.

En resumen, si tomamos todo lo dicho como base, podemos decir que hoy día el estado de la Florida va a ser uno de los más reñidos en las elecciones presidenciales de noviembre.

Ahora, que conste, aquí la inmigración no es tan importante como en el resto del país. Los puertorriqueños son ciudadanos estadounidenses al nacer y pueden votar en las elecciones presidenciales si viven en uno de los 50 estados de la unión o en Washington, D.C. Y los cubanos tienen un estatus privilegiado que les permite, un vez que hayan pisado suelo americano hacerse residentes en un año y ciudadanos en cinco. Para ellos el tema de inmigración no es esencial.

Aquí todavía hay que hablar de las relaciones con Cuba para conseguir el voto cubano. Y los puertorriqueños que viven en el centro del estado no son tan partidistas como sus compatriotas en Nueva York, Chicago, o Nueva Inglaterra, donde ellos son un voto seguro para los demócratas. Los boricuas han hecho valer su voto en elecciones anteriores. Primero rechazaron a Jeb Bush en su primera campaña para gobernador y después lo apoyaron dos veces. Han votado por el ex senador republicano Mel Martínez y muchos creen que también lo hicieron por el senador Marco Rubio.

En la Florida, el voto puertorriqueño en el estado decide elecciones. Es sin duda el grupo étnico más independiente en el estado.

El martes que viene los republicanos del estado tendrán que escoger entre el ex gobernador Mitt Romney y el ex presidente de la Cámara de Representantes Newt Gingrich. Romney tiene el apoyo de los congresistas Mario Díaz Balart y de Ileana Ros-Lehtinen, así como lo hace el ex congresista Lincoln Díaz Balart. A Gingrich lo respalda el congresista David Rivera.

Ninguno de los dos principales contendientes a la candidatura republicana ha logrado el respaldo de los peces gordos del partido – el ex gobernador Bush o el senador Rubio. Ellos no dicen por quien votar. Ni el ex senador Rick Santorum, ni el congresista de Texas Ron Paul van a sacar más del 15% del voto, de acuerdo a todas las encuestas.

Las misma dicen que a principios de semana Gingrich había borrado una ventaja de cerca de 20 puntos que tenía Romney y el lunes el ganaba por ocho o nueve puntos. Pero entonces vino el debate donde Romney atacó a Gingrich y el ex presidente de la Cámara de Representantes no ripostó como de costumbre.

El resultado de estas primarias como el de las elecciones de noviembre todavía está en duda. No hay nada escrito. Eso si, los votantes hispanos del estado, principalmente los del centro de la Florida pueden decidir la contienda, en particular si el voto cubano del sur del estado se divide.