Las batallas políticas se van a Nevada

Rick Santorum y Ron Paul llevan días de campaña en la región
Las batallas   políticas se van a Nevada
Nevada es un estado del oeste del país clave por su tamaño y creciente población que celebra sus caucus este sábado.
Foto: AP

WASHINGTON D.C.- Los precandidatos republicanos a la Presidencia de Estados Unidos se centran desde hoy en el estado de Nevada, donde está por verse si los aires de favorito de Mitt Romney convencen a unos votantes más cercanos al ideario conservador de Newt Gingrich.

Tras la cómoda victoria de Romney en las primarias de Florida, donde ganó por un 47 % de los votos, la contienda por la candidatura presidencial del Partido Republicano se traslada a Nevada, un estado del oeste del país clave por su tamaño y creciente población que celebra sus caucus (asambleas populares) este sábado.

El exsenador Rick Santorum y el congresista Ron Paul llevan días haciendo campaña en la región, con la esperanza de escalar puestos en una batalla que muchos medios de comunicación ya reducen a la dupla líder en las encuestas, Romney y Gingrich.

En cambio, Romney se permitió retrasar hasta anoche su llegada a Las Vegas para hacer una parada en Minesota, estado que celebra primarias el martes 7 de febrero y al que pertenece la exaspirante Michele Bachmann.

La campaña de Romney espera no necesitar nuevos apoyos para hacerse con Nevada, estado en el que se impuso holgadamente en 2008 frente al senador John McCain, quien finalmente fue elegido entonces el candidato del partido.

Protegido desde ayer por el Servicio Secreto, Romney se muestra ya preparado para competir con el presidente Barack Obama, quien en búsqueda de la reelección “organizará la campaña electoral más virulenta y maliciosa de la historia” del país, según pronosticó el precandidato republicano.

La ronda de entrevistas tras su victoria en Florida se cerró, sin embargo, de forma polémica, después de que el precandidato asegurara que su campaña se centra en la clase media y que no le preocupan los estadounidenses que no superan el umbral de la pobreza.

Abrumado por las críticas, encabezadas por el director de la campaña de Obama, Jim Messina, Romney aseguró desde su avión a Minesota que sus declaraciones habían sido malinterpretadas.

Mientras, Gingrich viajó a Nevada con las esperanzas puestas en el peso de la corriente ultraconservadora del Tea Party y en sus amigos en el estado, entre los que se cuenta Sheldon Adelson, uno de los grandes magnates de los casinos de Las Vegas.

Pero su llegada al estado generó titulares poco halagüeños, después de que cancelara abruptamente una reunión con el gobernador Brian Sandoval, para sorpresa de sus propio equipo de campaña.

“Eres un precandidato republicano que llega a un estado con gobernador republicano. Debes reunirte con él por pura educación”, dijo al diario Washington Post uno de los consejeros de Gingrich, que pidió el anonimato.

Nevada, uno de los estados más grandes del país, cuenta con una importante población hispana, aunque se calcula que su voto representará en torno al 15 % del total de sufragios, una proporción similar a Florida.

Además, es el estado con mayor tasa de desempleo del país -un 12.6 %, según los últimos datos de diciembre- y es también líder en ejecuciones hipotecarias, por lo que se prevé que la economía sea el tema protagonista en los caucus, en los que sólo podrán votar aquellos registrados como republicanos.

En ese escenario, la subdirectora de la campaña de Obama, Stephanie Cutter, confió en que las posiciones “desapegadas” de Romney respecto a las dificultades del estado “sigan repeliendo a los votantes que decidirán quién llega a la Casa Blanca”.

No obstante, Romney juega con ventaja en un estado en el que el 7.5 % de la población comparte su fe mormona, y sus constantes esfuerzos de campaña allí ya le han garantizado el apoyo de ocho de los diez senadores estatales republicanos de Nevada.

Tras el proceso de primarias en el país, la convención republicana, que se realizará en agosto en Tampa (Florida), designará oficialmente al candidato del partido que enfrentará a Obama en los comicios del 6 de noviembre.