Inspiración afro-colombiana

Guía de Regalos

Dos afro-colombianas con familia, en sus 30s, dirigentes de su comunidad negra en el Cauca hablaron en Terraza-Café, en Queens, en el Día de Martin Luther King. Con nombres que suenan a alegría, negritudes y a música, relataron su lucha en defensa de sus territorios y comunidades ancestrales donde habitan más de 250.000 afro-colombianos.

Clemencia Carabali y Francia Marquez Mina tienen el documental en PBS, War We Are Living-La Guerra en Que Vivimos, puesta al aire en el 2011 como parte de una serie de esa programadora norteamericana sobre la batalla de las mujeres alrededor del mundo.

Un particular recibe de la entidad gubernamental, Ingeominas y el aval de los Ministerio de Minas y del Interior, títulos para explotar el área minera de oro conocido como La Toma, donde habitan 6,000 pobladores negros desde que llegaron como esclavos pero en los documentos otorgados los pobladores no existen. El alcalde, que a pesar de conocer a su gente se esfuerza en hacer cumplir la ley busca echar de la zona a esas familias.

Más de un millar de familias han sido desplazadas y perdido sus territorios ancestrales y van quedando en manos de mafiosos. Los para-militares amedrentan y asesinan para intimar y lograr la expulsión de las gentes trabajadoras. Todas las comunidades de la zona y su Consejo Comunitario deciden enfrentar la expulsión y se movilizan masivamente en defensa de los suyos.

En Colombia la locomotora minera del presidente Santos ha amenazado el paramode San Turban en Santander, al pueblo de Marmato en Caldas donde buscan borrar al pueblo, la Colosa en el Tolima, el Páramo de Sumpaz al sur de Bogotá pero la población se levanta en resistencia. Los santandereanos lograron derrotar temporalmente a la multinacional canadiense GreyStar y al gobierno.

Esas políticas mineras afectan a salvadoreños, peruanos, hondureños, colombianos y la solidaridad se convierte en necesidad. Los asistentes acordaron darle vida a una mesa de trabajo minero que comience solidarizándose con el Concejo Comunitario Afro-Colombiano de La Toma y esa región y demás movilizaciones de resistencia democrática a las alevosas pretensiones mineras. La velada culmina con los sonidos musicales majestuosos del Pacífico negro, llenos de ritmos del Grupo Chonta y su virtuoso de la marimba Diego Obregón a la que se suma la voz tersa y aguerrida de Marquez Mina, embriagando el espíritu de los asistentes.