El pleito del huevo y la piedra

A menudo la gente comenta, en medio de una pelea entre contrarios desiguales: “este es el pleito del huevo y la piedra”. Y traigo esto a colación, para referirme al caso de un artista, en edad de retiro, que no es capaz de pasar la antorcha a las nuevas generaciones, y trata de competir con los nuevos valores. Después de una carrera prominente, resulta muy cuesta arriba que esos artistas, que en el pasado fueron grandes ídolos seguidos por multitudes, no llenen las expectativas de su público de una manera digna.

Sabemos que nada es para siempre, por tanto es imposible la permanencia perpetua de un artista en los escenarios, pero reconozco que a veces es confuso, pues la obra de un verdadero artista no debe desaparecer, pero a la vez defiendo el surgimiento de los nuevos talentos que surgen a través del tiempo.

Un artista exitoso de música popular, tiene el proceso de vida natural, nace, crece, se desarrolla, y su obra logra permanecer en el gusto de todos sus seguidores, aún no conserve sus facultades artísticas, o ya no esté físicamente entre nosotros. Por eso resulta penoso que después de una gran cosecha de fama y éxitos, dicho artista o representantes, no se hayan tomado el tiempo de pensar en un plan oportuno de retiro. No quiero mezclar la parte económica, con la trayectoria y condiciones de un artista.

En estos tiempos difíciles, donde el artista, a veces se niega a sí mismo, aceptar que su época de oro ha pasado, e insiste en permanecer en los escenarios públicos como si estuviera en sus mejores momentos de su carrera; claro está, las condiciones de un verdadero artista son incuestionables e insustituibles, y su público a diario clama por su presencia, lo cual provoca que el ego personal impida ver la realidad, y el mismo llega a creerse que realmente está en su mejor momento.

Actualmente nos causa preocupación que muchos artistas nuestros están pasando por esta situación y no han sido capaces de reconocer que deben darle paso a las nuevas generaciones, y esto es un grave error.

Me parece injusto no saber diferenciar cuando un artista debe pasar al retiro por problemas de voz o cuestiones de edad, y juzgarlo igual, pero si me parece justo ubicar a un artista en edad de retiro en los escenarios adecuados con su trayectoria y su público correspondiente.

Siendo justo en mi comentario, debo decir, que un verdadero artista siempre deseará ser artista, y a veces es muy fácil para los que no somos artistas juzgar sus condiciones.