Pajas en el ojo

Bendición Abuelas, Abuelos, y a los fallecidos en Comayagua…

“Que se haga justicia, aunque perezca el mundo.”

Así lee el letrero en la entrada principal de la prisión en Comayagua, Honduras, donde más de 358 presos fueron quemados vivos esta semana.

Pintados en las paredes de la prisión hay murales de santos católicos, Jesucristo y salmos. Pero simplemente por tener un tatuaje de, tal vez, la Virgen María, muchos son encarcelados bajo las leyes estrictas en contra de las pandillas.

Mientras los presos cultivaban maíz y frijoles en la granja de la prisión, el presupuesto sólo permite menos de un dólar diario por preso por la comida. La grave malnutrición, sobrepoblación, y falta de servicios adecuados de saneamiento en las prisiones fueron entre las críticas del Departamento de Estado estadounidense hacia el gobierno de Honduras.

Sin embargo, vale considerar que “seis millones de personas están bajo la supervisión penitenciaria en Estados Unidos -más de los que habían en los gulags de Stalin,” según el escritor Adam Gopnik.

Este encarcelamiento en masa, actualmente está a una escala casi sin precedentes en la historia humana. De hecho, hay más hombres negros bajo el poder del sistema penal que los que estaban bajo la esclavitud en 1850.

La población de Lockuptown, nombre inventado por Gopnik para describir aquella “ciudad” imaginaria poblada por el total de presos en los Estados Unidos, es ahora la segunda “ciudad” más grande en el país.

En 1980, habían cerca de 220 personas encarceladas por cada 100.000; en 2010, el número se triplicó a 731 por cada 100.000. Ningún otro país en el mundo, dice Gopnik, se acerca a ésto. Y en las últimas dos décadas, el dinero que los estados han invertido en las prisiones ha subido a seis veces la tasa de gasto reservada para la educación universitaria.

Por ahora, sólo nos limpiamos los ojos de las cenizas que el viento sopla desde Comayagua y cantamos con Bob Dylan que “este mundo entero es el patio de una gran prisión/Algunos somos presos, algunos somos guardias”.