NY se une a marcha contra gasoducto en PR

El proyecto lo defiende el gobernador boricua Luis Fortuño, quien asegura que la "Vía Verde" reduciría los costes de electricidad.

NY se une a marcha contra gasoducto en PR
Manifestantes en Nueva York mostraron su rechazo al gasoducto 'Vía Verde' que se planea para la isla de Puerto Rico.
Foto: JOSE A. RIVERA / EDLP

NUEVA YORK – Alrededor de un centenar de manifestantes mostraron ayer su oposición en el bajo Manhattan a la construcción del gasoducto “Vía Verde”, una tubería que recorrería unos 125 kilómetros a lo largo de Puerto Rico para proveer de gas natural al norte de la isla.

El proyecto lo defiende el gobernador boricua Luis Fortuño, quien, avalado por el organismo público de energía, Puerto Rico Electric Power Authority (PREPA), asegura que la “Vía Verde” reduciría los costes de electricidad en un 30%, las emisiones de gases nocivos para el medio ambiente en un 60%, y además generaría más de 4,000 puestos de trabajo.

Los opositores, sin embargo, creen que su construcción supondría un desastre para el ecosistema de la isla, ya que tendría un impacto directo en centenares de acres de bosques, terrenos de cultivo, especies en peligro de extinción, en el agua potable de la región y en importantes sitios arqueológicos.

Además, obligaría a desplazarse a muchas familias de puertorriqueños y supondría un gasto de millones de dólares que endeudaría a Puerto Rico, que ya de por sí pasa por un mal momento económico.

“Que el gasoducto impacte en el ecosistema, significa que impacta directamente en la calidad de vida de la isla”, dijo Juan Antonio Papo Castillo, representante de la Coordinadora de Solidaridad Diáspora Boricua, quien viajó expresamente desde Worcester, Massachusetts, para protestar por el gasoducto. “Creemos además que detrás del proyecto están los intereses económicos de los bancos de Wall Street, que son los que lo financian, y por eso también estamos protestando aquí”, agregó.

Los opositores se congregaron en el 26 de Federal Plaza, frente a la sede del cuerpo de ingenieros de Estados Unidos, que es el organismo que debe conceder el permiso para la construcción del gasoducto.

Al mismo tiempo que la protesta de Nueva York, se organizó otra marcha en contra del gasoducto en San Juan, capital de Puerto Rico, en la que participaron miles de boricuas acompañados por congresistas y senadores de la isla.