Hablando a calzón quita’o

Lejos del interés de las masas hemos leído, escuchado y visto a algunos políticos ventilar cuán importante será para nuestra comunidad tener un distrito congresional adicional que sea “Latino”.

Entre los que figuran en el esfuerzo del añorado escaño, se encuentran un antiguo activista el cual hemos visto regresar a la movilización comunal. El hoy legislador, en vez de estar desempeñando sus responsabilidades como tal, se la pasa organizando marchas.

El reclamo del distrito “Latino” es en realidad es un legítimo pedido de algunos dominicanos para tener un distrito en que uno de los de los suyos lo ocupe. Nos parece que ya es tiempo que eso suceda.

Sin embargo, y para que quede claro el proceso no tiene nada de democrático.

El reclamo de representación por lo que abogan es por un distrito congresional para Adriano Espaillat.

“Es una movida trujillista”, me dijo un líder quisqueyano quien al usar el nombre del dictador Rafael Leónidas Trujillo me aseguró que lo que buscan es que “Adriano sea coronado”.

Ciertamente no se ha escuchado ningún otro nombre que pueda aspirar al posible escaño.

La gestión de crear un distrito “Latino” para el actual senador Espaillat ha movilizado a políticos de El Bronx a organizarse. Y de acuerdo a conversaciones que han sostenido en reuniones acerca del nuevo distrito “Latino” los políticos puertorriqueños han llegando al consenso de que será uno de los políticos de su condado y no Espaillat el que ocupe el nuevo escaño.

A todo esto entiéndase que de acuerdo a uno de los expertos que conoce los pormenores de lo que se está negociando, la posibilidad de que se cree el distrito “Latino” es de “50 por ciento.” Lo que significa que el otro 50 por ciento de probabilidad es que no se dé.

Les adelanto que lo que seguramente sucederá con todas estas movidas de un bando y del otro es que los irresponsables que han sido elegidos a representar a sus distritos, creen un ambiente de discordia en el que las comunidades dominicanas y puertorriqueñas se enfrasquen en una batalla de poder que no tiene que ver con ellos.

Esa división nos haría más daño del que ya nos hacemos en esta ciudad al estar peleando por migajas de los poderosos.

La pelea de los políticos debe verse como tal. Además me puede alguien decir ¿qué diferencia ha hecho en su vida el tener a José E. Serrano y a Nydia M. Velázquez como congresistas?

Bajofuego@eldiariony.com