Con Hipólito, primero la política

Teníamos entendido que cuando una persona se postula para un cargo público, lo hacía para servir a todos los ciudadanos de ese país por igual sin importar su simpatía política.

Además, creíamos que si el candidato era para ser presidente de una nación, su compromiso con el pueblo era mayor, que gobernaría para todos, sin importar su credo religioso o político, y que sería el mandatario de todo un país y que como tal defendería a sus conciudadanos por igual.

Todo esto viene a colación, luego de leer en el fin de semana último, las declaraciones de Hipólito Mejía, candidato a la Presidencia por el Partido Revolucionario Dominicano (PRD) donde decía en su peculiar estilo, que la tarjeta de asistencia social Solidaridad, ahora sería de colores, o sea, como dijo Mejía, “rosaditas para los compatriotas (reformistas), la verdecita para el partido Movimiento Democrático Alternativo (MODA) y morenitas para nosotros”, haciendo alusión a su partido.

Entonces mi pregunta es: ¿Será Hipólito presidente solamente de las personas que le dan su apoyo? Y nosotros los indecisos, los independientes y los demás partidos ¿no tenemos derecho a disfrutar como pueblos de todos los beneficios? ¿Nos moriremos de hambre, porque no apoyamos o no simpaticemos por el PRD?

También quiere decir que como no somos afiliados al partido blanco, en el caso de que Mejía ganara las elecciones, seríamos marginados y excluidos de su gobierno.

Tendríamos que pensarlo dos veces antes de inclinar la balanza y depositar el voto al PRD, porque seríamos vejados y humillados, no sólo con la tarjeta de Solidaridad, sino también con cualquier puesto público.

No podríamos ni soñar con ocupar un simple puesto en una oficina gubernamental, esos puestos serían otorgados con una amalgama de colores a los rosaditos, verdecitos y los morenitos.

Cabría preguntarse entonces si todos esos infelices hijos de machepa que ocupan simples cargos en el tren administrativos ¿serían sacados sin ninguna piedad, para reemplazarlos por los rosaditos, verdecitos y los morenitos?

No han llegado al poder y ya se prevé el desorden y la catacumba. Sería una especie de tsunami lo que pasaría por las distintas dependencias del estado.

Y hay que recordar que el slogan de Mejía “Primero la gente”, pero primero ¿de que? ¿para despojarla de su única fuente de alimento como lo es la tarjeta de solidaridad?

El candidato debe recordar que los dominicanos pensamos con el estómago. Y una barriga vacía es mala consejera.

Si Mejía llegara al poder, los indecisos e independientes nos jodimos, y como nosotros, son muchas las familias que van a dejar de llevarse el pan a la boca, porque no pertenecen al arcoiris del candidato del “Partido de la Esperanza Nacional”, donde la gente está primero para morirse de hambre.

Faltan unos días para las elecciones, que serán el 20 de mayo de este año que transcurre, tiempo suficiente para detenernos y pensar antes de depositar nuestro voto, porque el hambre no tiene color y eso de que la gente es primero, es puro bla, bla, bla.