Desaparecen los moderados

No hace mucho tiempo en el Congreso federal había espacio para los llamados legisladores moderados. Ellos han sido protagonistas a lo largo de los años por su pragmatismo y, en muchos casos, hicieron una diferencia bipartidista entre el éxito y el fracaso de un proyecto de ley.

Sin embargo, el actual ambiente polarizado del legislativo causa frustración a estos moderados y dejan sus cargos ante la parálisis que vive el Congreso fruto de la intransigencia ideológica.

Un ejemplo de ello es el reciente anuncio de la senadora Olympia Snowe (R-Maine) de dejar el Senado después de 18 años. El mismo camino están siguiendo los senadores Ben Nelson (D-Neb) y Joe Lieberman ( I-Conn) y los congresistas Heath Shuler (D-NC) y Dennis Cardoza (D-CA), entre otros.

Esta tendencia comenzó en la Cámara de Representantes hace un tiempo atrás y a lo largo de tres elecciones, el grupo demócrata se ha hecho más liberal y el republicano más conservador. Así los moderados demócratas sureños están siendo reemplazados por republicanos y los republicanos del noreste por demócratas. Cada vez es más baja la membrecía en los grupo Main Street de los republicanos y Blue Dogs de los demócratas que aglutinan a sus moderados.

Es cierto que este año la redistribución de distritos electorales también tiene un impacto significativo en la decisión de retirarse de algunos legisladores. Pero eso no es atribuíble a los casos mencionados. La dificultad de poder trabajar con resultados positivos en el Congreso ha cansado a quienes ya no encuentra un espacio ideológico en el maximo órgano legislativo.

Todo esto es una mala noticia para la mayoría de los estadounidenses que son independientes y tienen la expectativa de que sus representantes trabajen en conjunto. La desaparición de los moderados complica aún más el panorama en el Congreso.

Impremedia/La Opinion