Ancianos a merced de estafadores

Ancianos a merced de estafadores
Usualmente llaman a medianoche, aprovechando que en esas horas las personas no están muy alertas.
Foto: edlp

NUEVA YORK/EDLP – Personas de la tercera edad han sido las más victimizadas en una serie de estafas telefónicas, donde los timadores se hacen pasar por parientes necesitados para poder sustraerles altas sumas de dinero.

Los timadores han conseguido en los últimos meses más de $441,000 a través de las llamadas ‘estafas a los abuelos’ que han ido en aumento en todo el estado, según reportaron oficinas regionales del Departamento de Asuntos al Consumidor. Por ello, el fiscal general Eric T. Schneiderman alertó ayer a la comunidad sobre “estos individuos deshonestos que están tratando de robar el dinero de las personas mayores”.

Los estafadores usan una variedad de métodos para ponerse en contacto con sus víctimas. Una de las estrategias es llamar por teléfono al anciano haciéndose pasar por uno de sus nietos y diciéndole que se encuentra en una emergencia y necesita que le envíe dinero de inmediato. También pueden hacerse pasar por un abogado o un agente del orden público que se halla en contacto con el supuesto “familiar necesitado”.

Usualmente llaman a medianoche, aprovechando que en esas horas las personas no están lo suficientemente alertas para cuestionar a quién les llama y también para evitar que la víctima pueda corroborar lo que le están diciendo.

Otras veces, el estafador tantea a la víctima, diciendo “Hola abuela”, con la esperanza que la persona responda, por ejemplo, “David, ¿eres tú?” y de esa manera establecer una conversación como si fuera su ‘nieto’.

Por lo general, la persona que llama dice que se avergüenza de lo que le ha sucedido, y le pide al anciano que no le diga a nadie más en la familia.

Además, los estafadores piden que el dinero se envíe a través de servicios como Western Union y MoneyGram, donde pueden recogerlo rápidamente, a menudo usando identificaciones falsas, lo que impide seguirles la pista posteriormente.

“Es despreciable que estos estafadores se aprovechen de la vulnerabilidad y la generosidad de los miembros de la tercera edad que son engañados haciéndoles creer que están ayudando a un miembro de la familia en necesidad”, dijo Schneiderman.