Los derechos de migrantes se debaten en Corte Interamericana

WASHINGTON, D.C. – La desaparición de migrantes en tránsito y los estándares en centros de detención de indocumentados en Estados Unidos, están la lupa de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH); entidad regional que ha reconocido graves problemas en ambos frentes.

Durante su último periodo de sesiones (144), el organismo multilateral, realizó sendas audiencias para analizar los temas. En ellas, tanto el estado mexicano como estadounidense, se defendieron ante fuertes acusaciones de organizaciones no gubernamentales.

Ayer, al evaluar este periodo, CIDH reiteró la necesidad de “establecer mecanismos efectivos para la determinación de la identidad de las personas migrantes, que han sido halladas muertas en México, así como de sancionar a los responsables de estos crímenes”.

De acuerdo a la Comisión Nacional de Derechos Humanos del vecino país, se estima que entre 2007 y 2011 hubo más de 8,800 cuerpos no identificados y al menos 1,230 cadáveres recuperados en México, de 310 fosas clandestinas.

El gobierno del Presidente Felipe Calderón reconoció en la última audiencia sobre este tema, que la “situación es compleja” y destacó la aprobación de la Ley sobre el Registro Nacional de Personas No Localizadas y Extraviadas.

Felipe González, relator derechos de los migrantes de la CIDH, explicó a La Opinión que el estado mexicano “manifestó su disposición en esta materia, para dialogar con la sociedad civil, pero no se ha precisado en qué términos se va a dar ese diálogo. La comisión tiene puesto a disposición de ambos, sus buenos oficios para facilitar ese diálogo”.

“Le estamos dando un seguimiento muy estrecho a esto, en el contexto de la preparación del informe sobre derechos de los migrantes en México, que iniciamos luego de la visita a ese país, el año pasado. Eso debiera estar listo en los próximos meses, por lo tanto esperamos que los avances en esta materia, también se vean reflejado ahí”, aseguró.

Grupos de derechos civiles insisten en la necesidad de nuevos mecanismos forenses internacionales independientes para colaborar en la identificación de restos aún no identificados, recuperados en agosto de 2010 y abril de 2011 en Tamaulipas, México.