Los 364 días que no son de la Tierra

Se acaba de celebrar el Día de la Tierra, un día en el que filosofamos sobre cómo hay que cuidar el planeta, hipócritamente pretendemos ahorrar energía, comer más sano, apagar las luces para seguir malgastando, despilfarrando y botando los otros 364 días del año.

Tal vez no estamos programados para sobrevivir como una especie viable en el futuro no muy lejano. Entre la deforestación, la contaminación del aire, el agua potable, los océanos y el descongelamiento del ártico, todavía existen personas que dudan que éste es el efecto de los humanos en el planeta. Hemos desarrollado tecnologías para explotar cada uno de los recursos que nos rodean y seguimos experimentando con el próximo nivel de desarrollo.

Todavía existen personas que piensan que nuestra función es la de explotar cada centímetro de la tierra hasta que ya no quede nada. Todavía hay personas que piensan que los recursos del planeta no tienen fin, al igual que los habitantes de la Isla de Pascua lo pensaron hasta que talaron todos los árboles.

Donde naturalmente podíamos hacer crecer distintos cultivos, ahora hacemos crecer maíz y soya. No sé si te has fijado, pero en la naturaleza no existen los monocultivos, la variedad es la que reina y esta la estamos eliminando con nuestros procesos industriales y el egocentrismo de pensar que a la larga sabemos más que la naturaleza. Mi labor ha sido la de propagar el aprendizaje de la tecnología para nuestra comunidad pero siempre hemos tratado de comunicar los dos lados de la moneda. El uso responsable y el propio reciclaje de los equipos que utilizamos son fundamentales para poder tener materiales para fabricarlos en el futuro. Botar un teléfono celular viejo o una computadora en la basura debería ser considerado un crimen debido a todos los efectos negativos que estos materiales crean cuando se añaden a los basureros.

El petróleo del que cada día somos más dependientes está creando una esclavitud que le roba el futuro a nuestros hijos. Salimos a la calle en autos que no necesitamos, que consumen mucho más de lo que deben, para ir a buscar comida que viajó 3,000 millas para llegar al mercado. No estamos respirando del tubo de escape y además nos sentimos bien al conducir, pero si no comenzamos seriamente a dejar de abusar los recursos a nuestro alrededor, la naturaleza intervendrá con sus propios planes para nuestra especie.

Obviamente, como humanos, no estamos programados para entender la complejidad de estos asuntos y un día como el Earth Day nos recuerda y educa de que tenemos que portarnos bien. Es como una visita anual a la iglesia verde para renovar nuestros votos de habitantes de este planeta. Pero un día no es suficiente.

Propongo que se creen 365 Earth Days, pero que cada uno se concentre en un problema. Te garantizo que hay un problema por cada día del año y mucho más, pero por lo menos podemos comenzar con una opción manejable. No sé con quién hay que hablar que administra los días del año para darle designaciones, porque un solo día para la tierra no es suficiente.