Reconozca un derrame cerebral

Los hispanos en EEUU son uno de los grupos en mayor riesgo de sufrir una embolia.

Nueva York.- Unas 650,000 personas sufren al año de un ataque cerebral en EE.UU., lo que afecta más a los latinos y a los afroamericanos, pero si se aprende a reconocer los síntomas se pueden evitar los efectos a largo plazo, según especialistas.

El ataque o derrame cerebral es la cuarta causa de muerte y la principal causa de discapacidad a largo plazo en Estados Unidos.

Las estadísticas oficiales señalan que cada 40 segundos alguien sufre un ataque cerebral en el país, mientras que cada 4 minutos alguien muere debido a esa afección.

Algunas investigaciones han demostrado incluso que los hispanos sufren más ataques cerebrales debido a que tienen una incidencia más alta de ciertos factores de riesgos como la presión arterial alta y la diabetes.

“Hay factores de riesgo con los que no puedes hacer nada como el hecho de que el riesgo de sufrir un ataque cerebral aumenta con la edad, siendo más común en personas mayores de 50 años”, dijo el doctor José Merino, neurólogo en el Johns Hopkins Community Physicians.

“También aumenta el riesgo si hay historia familiar, pero, también hay otros factores que nos predisponen a los latinos y a los afroamericanos como obesidad que puede llevar a problemas de hipertensión y diabetes, colesterol alto, y problemas de acceso a servicios médicos”, lo que lleva a que se vigile menos la enfermedad en el paciente, argumentó.

A ello se suman una vida sedentaria, la dieta alta en grasa y fumar. También recordó que se puede sufrir de hipertensión y diabetes y no ser obeso.

“Hay que comer más frutas, más grano, pescado y menos carne y dejar de fumar”, advirtió y destacó que tanto mujeres como hombres están en igual riesgo.

“Es importante llamar al 911 inmediatamente porque hay tratamientos a los que se puede someter la persona para minimizar los efectos de la enfermedad vascular cerebral”, indicó el médico.

Explicó además que hay dos tipos de enfermedad cerebral- una embolia que es un coágulo que tapa el flujo sanguíneo a una parte del cerebro y el derrame, que ocurre cuando se rompe un vaso sanguíneo y sale la sangre.

“En la embolia, que es la más frecuente, hay tratamiento para tratar de quitar el coágulo que bloquea el flujo de sangre, pero tiene que ser aplicado dentro de las primeras horas después de empezar los síntomas. Por eso es importante llegar lo más pronto posible al hospital”, advirtió además Merino.

Destacó que de eso no ocurrir es probable “que las secuelas del infarto sean más severas, que la recuperación sea menor y uno queda con mayor discapacidad- no puede moverse, hablar o ver”.

“El efecto es la discapacidad física y alteraciones cognitivas, desarrollo de demencia y hasta la muerte”, dijo y agregó que el derrame tiene las mismas consecuencias que la embolia.

“El ataque cerebral es más común en gente mayor de los 50 años “pero puede ocurrir en cualquier edad y puede repetir”, finalizó.