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Más allá del Día del Trabajo

El 1º de mayo de 2012 llegó y pasó, pero la realidad es que para la mayoría de nosotros -especialmente los hombres y las mujeres de grupos minoritarios o de comunidades inmigrantes- todos los días es 1º de mayo.

Cada día nos trae más malas noticias económicas, más recordatorios de que mientras el 1% se enriquece cada vez más, el 99% tiene que seguir luchando para hacer que el dinero les alcance. Cada día, las luchas del 99% -la desigualdad salarial, el desempleo, un salario mínimo demasiado bajo y malos empleadores que se aprovechan de los trabajadores con sueldos bajos- continúan y, en gran parte, pasan desapercibidas.

En los últimos meses, más de 20,000 trabajadores del Aeropuerto JFK, lavados de auto, Cablevisión y en la industria de los supermercados han comenzado a defenderse de los empleadores inescrúpulosos que no pagan salarios mínimos, horas extra y beneficios prometidos.

Muchos de estos trabajadores se han organizado en algunos de los 200 sitios de lavado de autos en la ciudad, los supermercados de Brooklyn y otros negocios que enriquecen a sus dueños mientras sus empleados sufren.

Las líneas aéreas -algunas pagan a sus directoresentre $1.2 millones y $8 millones al año- a menudo subcontratan a otras empresas para trabajos de salario mínimo como asistencia para los pasajeros en silla de ruedas, los encargados del equipaje, los trabajadores de seguridad subcontratados y personal de limpieza de cabinas y terminales.

En Cablevisión, los trabajadores ganan significativamente menos que los empleados que hacen labores similares en la sindicalizada Verizon. A pesar de $361 millones en ganancias, Cablevisión no pagó impuestos federales en 2010.

En las próximas semanas, habrá una serie de eventos de gran escala y se organizarán campañas en toda la ciudad por parte de esos trabajadores que han trabajado silenciosamente en las sombras. Ellos no son personas sin nombre ni sin rostro. Cada uno tiene una historia con un elemento en común: son personas que trabajan duro, pagan sus impuestos y a quienes apenas les alcanza el dinero mientras se les niegan sus derechos básicos, seguro de salud y otros beneficios.

El 1º de mayo, el movimiento Occupy y la narrativa del 99% han levantado las voces de los trabajadores de bajos sueldos en esta ciudad que se han unido bajo el lema: “Organizar, legalizar y sindicalizar”. Estas son las personas a las que les dijeron que si trabajaban duro y respetaban las reglas, podían alcanzar el Sueño Americano, pero en demasiados casos han sufrido en silencio a manos de empleadores sin escrúpulos que los explotan todos los días.

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