Un boricua candidato a la presidencia de EEUU

Luis Ramos quiere que sepan que los republicanos y los demócratas no son los únicos equipos en el ruedo.

Un boricua candidato a la presidencia de EEUU
Luis Ramos, candidato a la presidencia de EEUU.
Foto: EDLP

Nueva York – Para aquellos que están insatisfechos con los dos partidos políticos mayoritarios, Luis Ramos quiere que sepan que los republicanos y los demócratas no son los únicos equipos en el ruedo.

El originario de Queens se está postulando como candidato a la presidencia en las elecciones como “el primer presidente boricua”, pero promete ser el presidente de todos.

“Tarde o temprano, Estados Unidos conocerá mi nombre, y no me sorprendería si terminara en tercer lugar, detrás de Obama y el candidato republicano”, manifestó.

Aunque Ramos aún no ha sumado las firmas necesarias para aparecer en la boleta del estado de Nueva York, o ningún otro estado, se confirmó que Ramos se registró como candidato a la presidencia con la Comisión Electoral Federal –el primer paso para postularse para un puesto nacional y un requisito para las campañas presidenciales.

“Desde la escuela primaria quería ser presidente y todos, incluso los maestros, se reían de mí”, recordó. “Pero no les hice caso, y con esta campaña espero ganar por lo menos diez mil votos en New York”, – una meta que si bien es posible, no será suficiente para captar el tercer lugar, dado que los candidatos postulados por el partido Independiente o el partido Conservador – dos de los seis partidos oficialmente registrados en el estado de Nueva York, reciben cientos de miles de votos en cada ciclo electoral.

A pesar de que las aspiraciones del candidato Ramos sobrepasan las probabilidades de ganar, eso -afirma- “no es el punto”.

Ramos señala que el sólo hecho de su candidatura está contribuyendo a un debate “serio” sobre los problemas que más aquejan al país, tales como el desempleo, el cuidado de la salud, y la situación de los Estados Unidos en el mundo.

Aunque puede parecer que las ambiciones de Ramos sean poco realistas, lo que sí es cierto es que el candidato ha ofrecido una serie de políticas que tratan en profundidad temas que los candidatos de los dos partidos mayoritarios han sido resistentes a tocar.

“Si estuviera en el lugar de Obama hubiera respondido de una forma más agresiva para combatir la recesión y asegurar que todos los estadounidenses tengan empleo”, explicó.

“Además, hubiera empezado con un ‘bailout’ (ayuda) para los dueños de casa en lugar de los bancos”, afirmó, agregando que votó por Obama en las elecciones de 2008 y manifiesta estar “contento” con el desempeño del actual presidente. “Sólo creo que hay cosas que yo hubiera hecho mejor”, aclaró.

Aunque se identifica como demócrata, sus propuestas abarcan una ideológica bipartita, sobre todo en el ámbito de la política exterior.

“Tenemos que convencer al mundo de que hablamos en serio sobre el terrorismo y que estamos preparados para respaldar nuestras palabras con acción”, dijo. Sin embargo, agrega: “Yo trataría de hacer amigos con otros países, incluso Irán”.

Pero lo que más le preocupa es la distribución de la riqueza y el bienestar de las familias de la clase trabajadora, que se ha visto “atacado” por las políticas de los “intereses republicanos”.

“La gente pobre, las minorías, los hispanos, y hasta los blancos pobres, todos merecen algo mejor, y creo que soy únicamente calificado para trabajar por ellos”, dijo.