Buscan explicaciones a crimen pasional

Hay muchas preguntas por responder después que el homicida se suicidara.

Buscan explicaciones a crimen pasional
Vecinos de Sergio Azcona levantaron un altar con su foto y veladoras.
Foto: José A. Rivera / EDLP

Nueva York – Las autoridades investigan las razones por las cuales ayer un hombre mató a su pareja y después se quitó la vida en el Alto Manhattan.

La investigación preliminar de la Policía indica que poco después de la 1:00 a.m., Sergio Azcona, de 29 años, le disparó dos veces a Michelle de la Cruz, de 26, poco después de la 1:00 a.m., dentro de la habitación que rentaban en el cuarto piso del edificio ubicado en el 189 de la avenida Audubon, en Washington Heights.

Después, Azcona de origen dominicano, bajó al primer piso y se disparó en la cabeza.

Una vecina, que no quiso ser identificada, comentó que cuando la policía llegó al edificio, Azcona quien se hallaba tirado en el piso del pasillo del primer nivel del inmueble los recibió disparándoles. Según relató la mujer, los agentes retornaron el fuego.

Sin embargo, aunque la Policía confirmó que Azcona los recibió a balazos negó que los agentes de la uniformada hayan respondido de la misma manera.

“Se escucharon tres tiros, primero dos seguidos como a la 1:15 de la mañana y después se escuchó uno”, dijo el vecino Emmanuel Morales. “Por lo que sé, ella era su novia pero no sabemos qué pasó porque él era un hombre reservado y no le contaba los problemas a nadie”, agregó.

El dominicano fue trasladado al hospital Columbia Presbyterian, donde murió a las 7:30 de la mañana.

El cuerpo de De la Cruz fue encontrado por los agentes dentro de la habitación.

El individuo que rentaba el cuarto a Azcona, quien fue identificado como ‘Edgar o El flaco’, estaba dentro del apartamento, pero no escuchó lo sucedido porque estaba escuchando música con los audífonos puestos.

En las horas de la tarde, las amistades de Azcona habían preparado un altar a en el edificio de al lado, donde acostumbraba a salir en las tardes a jugar dominó y a beber.

El altar fue decorado con una corona de flores, velones y no faltó quien derramara cervezas frente al retrato de Azcona. También sacaron una computadora para escuchar merengue y reguetón con canciones de desamor y muerte.